viernes, 27 de abril de 2012

Canciones para el Camino X: El violinista en el tejado

Siguiendo con el repaso de mis viejos vinilos y como recomendación musical para este fin de semana propongo la banda sonora de la película El violinista en el tejado. Una estupenda creacion de John Williams para el film de Norman Jewison titulado en inglés: "Fiddler on the Roof" en el año 1971.
El intérprete es Topol y cuenta con la extraordinaria colaboración de Isaac Stern al violín.
Tiene ya unos añitos el par de discos pero me sigue encantando esta música.


Un vídeo con esta inconfundible canción: ¡Si yo fuera rico!
También me parece un estupendo disco para llevar en tu reproductor de música cuando sales al campo o la montaña y te apetece escuchar algo especial; así que la incluyo en mis Canciones para el Camino

Este domingo otro tramo del Camino del Norte. Asturias.

Este domingo, 29 de abril, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León organiza el recorrido de una etapa del Camino del Norte por el Occidente Asturiano.

Partiremos de Novellana, donde lo dejamos el mes pasado, para continuar por Castañeras y Santa Marina hasta llegar a Ballota.

Continuaremos hacia Tablizo y Cadavedo; donde pararemos a comer.

Después de comer continuaremos camino hacia San Cristobal y Querúas.

Finalizaremos la etapa en Canero; junto al hotel del mismo nombre.
Hay trozos de carretera, caminos encharcados y embarrados, paisajes extraordinarios, y a ver si hay suerte y el tiempo acompaña y podemos hacer unas cuantas fotos.
Aún quedan plazas libres en el autocar ¡Os lo vais a perder!

Estos dos planos os ayudaran a orientaros y a haceros una idea de lo que vamos a recorrer.

El pájaro chori


El pájaro chori

El pájaro chori pió y pió
El mundo se durmió
El pájaro chori cantó y cantó
Había un niño dormido y despertó
Pasaba la reina y le habló
¿Qué tiene tu trino?
¿Qué sueña el cantor?
Pasaba una reina
Cantaba el niño hablador
¡Es un mundo extraño!
¡Es la mirada de tu Señor!
Canta el chori y sueñan las dueñas
Cantan los niños y se hacen las tiernas
Callan las almas y esto nunca se oyó.

Este es uno de los poemas publicados en mi libro Secreto Canto de las luciérnagas:
Secreto Canto de las luciérnagas

miércoles, 25 de abril de 2012

Bilbao y despedida del Camino del Norte

Durante toda la noche estuvo lloviendo sin parar y la mañana amaneció torrencial así que no hay fotos que ésta de la jornada. Únicamente esta foto al partir de Guernica. Todo lo que de bonito tuvo la etapa anterior lo tuvo esta de feo; algunas cuestas para bajar el desayuno y después carretera hasta Lezama, la subida al Monte Avril para bajar el bocadillo y más carretera hasta llegar al Bocho.


 Lo primero al bajar a Bilbao es acercarse a la catedral de Santiago el Mayor a sellar la credencial.

Es una catedral gótica, no tan grande como las de otras ciudades, pero muy bonita.

Una imagen de Santiago Peregrino se encuentra en un rincón preeminente del templo y a ella se dirigen los peregrinos antes de sellar la credencial en la sacristía.

Una vista exterior de la catedral de Santiago de Bilbao.

Una rápida visita a mis lugares favoritos del casco viejo para hacer cuatro fotos aprovechando un rato en que paró de llover e incluso salió el sol.

La ciudad se encontraba engalanada con los colores del Athetic que jugaba un partido aquella tarde.

Y como se puso a llover de nuevo rapidito a buscar comida y alojamiento. Quedaba una buena tarde por delante.


Muy buen ambiente con el tema del partido por todas las calles pero el equipo de casa tendrá que encomendarse a lo más alto y luchar como leones para pasar la eliminatoria.

Como cada vez soy menos futbolero busqué un buen restaurante, en este caso Víctor Montes, en la Plaza Nueva, y cené tranquilamente pasando de follones. Al día siguiente solo me quedaba coger el tren y volver de nuevo a casa.
Muy bonito el Camino del Norte por la zona vasca. No sé cuando tendré unos días de vacaciones para continuar por lo menos hasta Santander.

lunes, 23 de abril de 2012

De Markina a Gernika. Una preciosa etapa por el Camino del Norte.

Amaneció completamente cubierto y la lluvia no cesaría en todo el día, pero aún así esta fue la etapa que más me gustó; sin desmerecer a las demás. Después de desayunar en un bar cercano al albergue comencé a caminar por la carretera saliendo de Markina dirección Bolívar.

Antes de llegar a Iruzibieta paré para fotografiar la imagen de Nuestra Señora de Erdotza. Una pequeña capilla al lado de la carretera. En vez de meterme por el camino del monte seguí por la carretera. Para evitar un poco el barro.

Después hay un bonito tramo hasta llegar a Bolívar. Solar patrio del revolucionario hispano americano Simón Bolívar. Muy bonito y bien conservado este tramo del Camino.

Como no encontré nada abierto comencé la subida al Monasterio de Zenarruza por un senderín que te sube muy rápido y con unas vistas estupendas. Se tarda menos de media hora en llegar al Monasterio.

Al llegar a Zenarruza paré primero en el bar del albergue que hay cercano al Monasterio para tomar un café y comprar una botella de agua. Aunque no pare de llover en todo el día no por eso hay que dejar de tomar líquidos. Se te olvida y luego das unos bajones tremendos. En más de una ocasión he encontrado peregrinos con síntomas claros de lo que los ciclistas llaman "una pájara". Solución: beber abundantemente.
Después estuve haciendo unas fotos por el Monasterio y como no vi un alma por allí continué monte arriba para continuar la etapa.

Sigues subiendo por un bonito sendero entre pinares hacia el Alto de Gontzegarai. Pena de día, con tanta lluvia. Gracias a la pequeña cámara que llevaba y al paraguas pude hacer alguna foto.

El camino hacia Munitibar tan pronto te lleva por carreteras, por caminos, atravesando fincas particulares, por caminitos que te hundes en el barro hasta las rodillas. En fín, un encanto.

Al fin hice una parada en una iglesia dedicada a San Miguel; no recuerdo el nombre del lugar. Estaría como a mitad de camino hacia Gernika.

A partir de aquí me lié bastante y no sé muy bien por donde hice la etapa. Me quedan las fotos de recuerdo pero no los nombres de los lugares. Munitibar me parece que fue uno de ellos y otro Aldaka.

Me parece que esta foto es de la plaza de Munitibar; pero también podría ser Aldaka o algún otro lugar.

Después subes a un monte y en lo alto te encuentras la iglesia de Santiago Apóstol de Aldaka. Lea-Artibaiko, lo siento, no entiendo el vasco.
A partir de este punto subes y bajas por caminos y montes durante horas y horas y más vale que no te pierdas. El problema no era tan solo la lluvia si no una niebla a ratos persistente, así que no pude hacer más fotos de estos bonitos montes vascos, tomé algo al pasar por Elejalde dejando a escurrir el chubasquero y el paraguas y a continuar pateando. Terminas bajando a Guernica por la carretera y hay que tener cuidado de no despistarse. El albergue queda un poco a desmano de la villa.

El caso es que sobre las 3 de la tarde estaba en Guernica y aún llegué a tiempo para comer en un estupendo restaurante; que tiene el mismo nombre de la villa, el Gernika Jatetxea, donde además me dieron alojamiento.

Por la tarde, paraguas en ristre, pude pasear y fotografiar algunos lugares de tan bonita villa.

Se puso frío aquella tarde y no cesaba de llover. Apenas pude hacer más fotos y preferí ir a ver el partido de fútbol por los bares del centro. Guardo un estupendo recuerdo de esta etapa y de la villa de Guernica, muy bonita, de verdad.

domingo, 22 de abril de 2012

Cuarto día de Camino: Deba a Markina por Ondarroa.

El cuarto día de camino decidí cambiar de ruta y dejar las flechas amarillas. Salí temprano de Deba y marché por la carretera hacia Ondarroa. Primera parada: Motrico.

Una villa muy señorial y bonita Motrico. Llovía un poco y no pude parar todo el rato que hubiera querido. Aún me quedaban mas cosas por ver ese día.

Siguiente parada: Ondarroa. Había mercadillo en el puerto y pude comprarme unas zapatillas de montaña nuevas pues las botas estaban inservibles. En el puerto había bastante movimiento; llegaban los primeros barcos cargados de anchoas.

Después de un rato apareció la razón de mi cambio de trazado; mi amigo y peregrino Félix Albizu Pérez, marinero de Ondarroa. Él, sin yo saberlo, había ido esa mañana a buscarme al albergue de Deba y debimos cruzarnos en algún sitio sin vernos. Él fue por un trazado del monte y yo por la carretera. Pero gracias al teléfono nos reunimos y me acompañó durante toda la mañana.

Una villa preciosa, Ondarroa, y un guía de excepción el amigo Félix. Y además disfrutamos de una mañana soleada y preciosa.

Aquí unas fotos del puente medieval de Ondarroa. Me quedé la mañana de turista con Félix, tomando chatos y aún paré a comer. Me quedaba marchar a Markina, a los diez minutos ya estaba lloviendo con ganas. O llueve por la mañana o por la tarde, o todo el santo día.


Ese día tuve suerte con el tiempo, pues fue llegar a Markina y cerrarse el cielo. Comenzó a llover intensamente.

Así que corriendo para el albergue que cuidan los de la Asociación Vizcaina de Amigos del Camino de Santiago.

Aún me quedaba otra cosa por hacer. Mis viejas sandalias, que ya acompañaron en el Camino del 99, dijeron basta y se rompieron completamente andando por el albergue; dos calzados en el mismo día. Afortunadamente encontré una tienda de ropa de montaña y pude adquirir unas nuevas. Estupendas por cierto. También tuve que comprar un paraguas pues el que llevaba estaba destrozado. Dos paraguas, dos calzados nuevos, vaya racha.
En fin, un día de renovación. Con el hospitalero charlé largo y tendido sobre la recuperación del Viejo Camino, que los de Vizcaya llaman Camino Olvidado y de cómo podríamos darle un poco de publicidad y llamar la atención sobre tan bello Camino de Santiago. Cené en el restaurante Niko Jatetxe por recomendación suya y quedé muy contento, a mi edad ya no estoy para hacerme unos macarrones con tomate frito en el albergue.