sábado, 19 de mayo de 2018

Boletín informativo de Hospitaleros Voluntarios, mayo de 2018.


BOLETÍN INFORMATIVO
Nº90 Mayo de 2018
IN MEMORIAM
Anita Rechia +2017 Los hijos de Anita Rechia me incluyeron en un grupo de whatsapp en el que explicaban que, cuando se cumplía un año del fallecimiento de su madre, nos invitaban a la inauguración de una exposición con sus obras. Pregunté algo más dándome a conocer pero no obtuve respuesta. Los nuevos modos de comunicación sirven, aunque sea de manera accidental, para saber de personas a las que no volvimos a ver. Anita era una artista. Coincidí con ella en dos ocasiones –León y Grañón- y se notaba que el arte, la creación estaba a flor de (su) piel. Con aspecto frágil, siempre llegaba a donde le pidieras que fuera hospitalera; el sitio más duro o el más liviano eran siempre lugares felices para ella porque estaba en el Camino y con los peregrinos.

María Jesús Buenechea +21 de abril de 2018 Apreciada Ana. Voy a tener que plantearme el mantener una correspondencia más fluida contigo, pues de lo contrario, sólo me comunico para añadir el fallecimiento de otro hospitaler@ a nuestra larga lista. En el presente caso, se trata de Mª Jesús Buenechea que fallecía en San Sebastián el pasado 21 de abril a los 73 años. Era también una de nuestras hospitaleras más veteranas, ya que comenzó el año 1994 en Roncesvalles y prácticamente continuó hasta el año 2015 en distintos albergues, Burgos, Pasajes de San Juan, Beasain. No sólo se limitaba a atender a los peregrinos en los albergues, pues partiendo de que era muy aficionada a la música, desde el año 2010 en que empezó en Pasajes de San Juan junto con Itziar, recibían a la puerta del albergue a los peregrinos vestidas de bateleras (mujeres que remando en un batel, pasaban a las personas de Pasajes de San Juan a Pasajes de San Pedro) tocando la triki-trixa (pequeño acordeón) y a partir del 2012 en Beasain, igualmente con Itziar y vestidas de caseras y tocando la triki-trixa. Sabíamos que estaba enferma pero en absoluto pensábamos que era tan inminente su fallecimiento pues llevó su enfermedad con gran entereza. Me encantaría no tener que enviarte ningún otro correo por el presente año.
Abrazos, Fernando Imaz. Para las dos, nuestro recuerdo y oración.
Descansen en paz. Rúavieja, 3, bajo - 26001 – Logroño - La Rioja – www.caminosantiargo.org


Oikoten y otras realidades en el Camino.
Marite Rekens es una veterana hospitalera afincada en España; una de las personas a las que se puede llamar en los momentos en que otros hospitaleros avisan que no pueden cumplir su compromiso o, simplemente, no avisan. Ella tiene más experiencia como hospitalera en solitario y mujer fuerte que es, a pesar de su apariencia menuda, creyó conveniente hacerme partícipe de las experiencias que había tenido con peregrinos que forman parte del Proyecto Oikoten para que otros voluntarios supieran que se pueden encontrar con alguno de ellos y sus muy especiales circunstancias.
Escribía Marite: Hola Anaí, Te mando lo que sé sobre el Proyecto Oikoten: “El Camino como última oportunidad”. Creo que esta información puede ser útil para otros hospitaleros. Obviamente los jóvenes Oikoten también son peregrinos pero a veces son peregrinos con unas necesidades especiales. Posiblemente requieren un poco más de nuestra paciencia cuando actúan a lo bruto. Mucho depende de las etapas ya andadas. A medida que pasan las semanas el Camino va haciendo su trabajo. Oikoten es un proyecto surgido en 1982 en Bélgica, destinado a colectivos juveniles en riesgo de exclusión social, particularmente delincuentes que en principio son incorregibles. Francia también se ha acogido a este proyecto y cada vez hay más Oikoten en el Camino. En vez de estar recluidos en centros de detención, pueden optar por hacer el Camino de Santiago de manera voluntaria para reducir su pena. Los menores hacen el Camino acompañados de un educador voluntario. Se espera que el joven realice todo el trayecto a pie, sin infringir la Ley. Los acompañantes asumen la responsabilidad derivada de la “puesta a su cargo” durante el tiempo que dura la peregrinación. A veces hay dos educadores por adolescente y se van turnando. Teniendo en cuenta que algunos de estos jóvenes ya se escaparon alguna que otra vez de algún centro de detención, el trabajo de acompañarlos y vigilarlos las 24 horas al día debe ser una tarea agotadora. Después de haber tratado tres veces con peregrinos Oikoten, te puedo asegurar que estos jóvenes no son ningunos angelitos y que no están en el Camino porque les gusta andar. La mayoría de ellos detesta andar. En Castilblanco tuve una charla con el educador de Stanislas. Creo que marcaron un nuevo récord en cubrir los 19 km entre Guillena y Castilblanco: ¡en ocho horas!. El chico se había sentado cada mil metros negándose a seguir andando. Era el segundo día de Camino y supongo que quedaba mucho por aprender. Los Oikoten tienen un presupuesto de 34€ al día (entre los dos). Por lo que los albergues de donativo son esenciales para mantenerse dentro del presupuesto. Cada año unos 40 jóvenes Oikoten franceses van andando por los Caminos a Santiago. La duración de un proyecto es de entre 40 y 60 días. Por lo que, principalmente, eligen el Camino Francés o la Vía de la Plata. Los jóvenes disponen de un día a la semana libre. Esto significa que a menudo piden quedarse una noche extra en un albergue de donativo. Durante mi estancia en Zamora, una joven Oikoten decía que tenía que quedarse un día más. Eran las 10.00 de la noche y era obvio que no le pasaba nada. La informé que solo podía quedarse si había razones médicas importantes. Ella me contestó que se trataba de su día libre y que se iba a quedar sí o sí. No discutí con ella. “Buenas noches y hasta mañana”. Tenía 16 años pero sabía argumentar como una de 50. A las 09.00 de la mañana la invité a abandonar el albergue. Se puso muy violenta. Gritaba que se iba a quedar, que tenía derecho a su día libre, que no iba a andar ni un metro ese día y que lo mío era “un clásico ejemplo de abuso de autoridad”. La educadora se mantenía en un segundo plano: creo que ya estaba agotada. Al final les ayudé a encontrar un hostal muy barato – y supongo muy malo – en un suburbio de Zamora y nos dimos un abrazo largo. Al día siguiente estaban otra vez en la puerta…la educadora se disculpó, había pedido relevo. Estaba esperando su llegada. Les registré y me fui a casa; era el final de mi quincena. Mi sugerencia es: si el albergue y la ocupación lo permiten buscarles un rincón “no conflictivo” para pasar la tarde y la noche. Siempre es mejor prevenir que curar. Te adjunto una foto de la segunda pareja Oikoten que llegó a Castilblanco el mes pasado: una imagen dice más que mil palabras.
Un abrazo, Marite su noticia me pareció de lo más oportuna para este boletín. Todo su relato lleva al consejo final: ser flexibles, con casos como los que describe, por los propios adolescentes y por sus monitores. El Proyecto de Oikoten no deja de ser otra cosa que la muy medieval peregrinación forzada para reducir las penas. En Alemania –que no menciona Marite- también hay algunos casos de redención para jóvenes delincuentes a través de la peregrinación. Nuestro compañero Gonzalo Villamarín informa que esta iniciativa ha sido secundada en España por peregrinos vinculados al mundo de la Justicia, Instituciones penitenciarias, de la Psicología y la Educación defendiendo el Camino de Santiago como alternativa a la prisión de estos jóvenes delincuentes y que sea un instrumento más en manos de las autoridades para la reinserción social; y mientras que esta pretensión se lleve a cabo, la asociación de San Guillermo de Arnotegui de Amigos del Camino de Santiago, colabora con el Gobierno de la Comunidad de Madrid en tareas de reeducación y reinserción de menores mediante peregrinaciones forzadas. Así que, amigos hospitaleros, cuando os encontréis en el albergue con una extraña pareja compuesta por un adolescente –casi siempre muy enfadado (como el que yo misma conocí hace muchos años)- y un adulto, que cargan con todas sus pertenencias incluyendo sus cacharros de cocina, recordad que seguramente sea el intento de reintegrar a un chico o una chica antes de que terminen siendo “carne de presidio” y se hundan de lleno en la delincuencia. Si nos desvivimos por los que van por el Camino sin más preocupación que la de tener wifi, qué no deberíamos hacer por los que están llevando a cabo una experiencia fundamental en sus vidas.
Diccionario multilingüe para hospitaleros En la web de la Federación: www.caminosantiago.org se puede consultar y sacar para tener a mano, un diccionario que ya hace un par de años confeccionó nuestra compañera italiana Laura Monastier con el buen hacer de nuestro webmaster José Luis Álvarez de la Hermosa y la ayuda de los hospitaleros que pusieron su grano de arena en la construcción del Diccionario, Pedro Robles, Tom Friesen, Christa Sánchez, Marina Romanò.
Este año, ha aumentado nuestro particular translator, con una versión en polaco. Este diccionario comprende los términos que más se utilizan en la labor diaria de los hospitaleros. Quiere ayudar a facilitar la comunicación entre hospitaleros y peregrinos, superando los inconvenientes de hablar distinto idioma. El diccionario está compilado en español, inglés, italiano, francés y alemán. Se divide en secciones temáticas (cocina, dormitorio, vestuario, números, etc.). Como se trata de un diccionario plurilingüe, por cada lengua de origen se encuentra la traducción en las lenguas meta. Es una “obra abierta” que puede ampliarse con la contribución de todos los hospitaleros y peregrinos también añadiendo otras lenguas y se ha mejorado para que sea más legible tras imprimirlo para llevarlo a los albergues. http://www.caminosantiago.org/cpperegrino/hospitaleros/diccionario.asp

Convocatorias CURSOS PARA HOSPITALEROS EN 2018 Destinados a los hospitaleros veteranos con prioridad –en caso de haber muchas solicitudes para los que fueron hospitaleros en 2017 o que nunca asistieron a un curso de veteranos. Pero serán bien recibidos también los nuevos hospitaleros de 2018, siempre que ya hayan sido hospitaleros. Curso para hospitaleros. Fomentando la espiritualidad en los albergues. ¿Alguna vez te has preguntado cómo puedo trabajar la espiritualidad y el camino interior entre los peregrinos cuando eres hospitalero? ¿Qué puedo hacer para fomentar un encuentro? En el curso queremos profundizar sobre este tema; para ello contaremos con charlas de nuestro padre Luis García Loro, Jesús Osta y Marina Saiz y diversos momentos de oración y reflexión, así como dinámicas, propuestas y materiales que se pueden aplicar en los albergues. El curso se celebrará del 8 al 10 de junio en el la Universidad de la Mística, CITeS en Ávila. Hay 16 plazas, y el precio es de 65€. Si estás interesado, contacta -si no hay 10 personas apuntadas para el 20 de mayo se cancelará el curso- con Marina Saiz en marinasaiz@hotmail.com Semana de Retiro en Taizé (Francia) Para la semana entre el domingo 24 de junio al domingo 1 de julio, estamos organizando un retiro para hospitaleros con la Comunidad y los jóvenes en Taizé.
Será una experiencia en la que el eje principal son las tres oraciones diarias y las charlas sobre la Biblia dirigidas por los monjes de Taizé. Así mismo, habrá momentos de puesta en común de lo vivido durante el día entre el grupo de hospitaleros. Hay 12 plazas. La aportación por la pensión completa que pide la comunidad de Taizé varía entre 135 y 185€ por toda la semana, según las posibilidades económicas de cada uno. Es absolutamente necesario poder disponer de toda la semana para vivir la experiencia como grupo. El viaje a Taizé se lo costea cada uno según su punto de partida, aunque varios de nosotros iremos por avión desde Madrid. Para más información escribid a Marina Saiz en marinasaiz@hotmail.com Curso de Italiano para hospitaleros. Para comprender definitivamente lo que los peregrinos italianos nos dicen y no confiarlo todo a que “nos entendemos sin problemas”, Laura Monastier vuelve a poner en marcha un curso para hospitaleros que quieran aprender italiano.


El lugar será el albergue de San Francisco en León durante los días 25, 26 y 27 de mayo y allí mismo se alojarán los asistentes que podrán practicar en directo con los peregrinos italianos que están acogidos allí. Las inscripciones se harán a partir del 15 de abril al mail de Laura Monastier l.monastier@alice.it
Nota bene: Para después de verano, informaremos en el boletín de otros cursos para veteranos que tendrán lugar en otoño, antes del Encuentro anual de Hospitaleros.

domingo, 6 de mayo de 2018

Cambian las piedras y cambiamos los cuentos, ¿qué ha cambiado del año 1990 al actual?

¿Alguno de ustedes conoció y recorrió el Camino de Santiago en los años 90? ¿Cómo era aquello? y sobre todo: ¿qué ha cambiado? ¿En qué lo notamos? De la mano de mi compañero José Pérez Rojo vamos a hacer Camino tan solo fijándonos en pequeños detalles, minucias y menudencias.
Pasabas por un pueblo y tenías que escuchar algo así como: ¡outro jipi maís...! Se andaba mayormente por los arcenes de las carreteras y se dormía en un pajar o en la puerta de una iglesia. Entonces sí que venía bien llevar esterilla, y un buen palo para defenderse de los perros ¡y de los pastores!

Uno de los primeros inventos para sacarle los cuartos al peregrino consistió en editar Guías del Camino de Santiago. Algunas resultaron ser fabulosas, la de Everest, y se vendían como churros todos los veranos. ¿El pero? que pesaban un kilo como mínimo, yo de la que ven en la foto tan solo conservo las tapas; iba arrancando las hojas según pasaban las etapas. El caso era quitarse peso de encima, ¿se lo imaginan?


Los peregrinos, en especial los españoles y los portugueses, caminaban con ropa de calle, todo lo más se utilizaba ropa deportiva o calzado de montaña. No había prisa alguna para llegar a un albergue, apenas había tal cosa en el Camino Real Francés y prácticamente ninguno en los demás.

Pero vayamos al principio, donde nos decían que teníamos que comenzar el Camino de Santiago: la Colegiata de Roncesvalles.

Al llegar y para poder pernoctar en ella tenías que rellenar una Certificación de Paso, lo que vulgarmente se llamaría: La Credencial. Con la credencial en la mano ya podías caminar por todo el norte de España; eso sí cumpliendo con la obligación de sellar en cada lugar donde pernoctaras.

Todo funcionaba por la impagable entrega y labor diaria de personas como don Santiago Zubiri, al que yo tuve la suerte de conocer ejerciendo labores de hospitalero en Larrasoaña. Con tu credencial en la mano no tenías que darle más explicaciones, a ducharse y comer algo.

Con el paso de los años todo fue paulatinamente cambiando, una de las primeras cosas en que se notó es que redujeron el tamaño de las credenciales, por lo cual también tuvieron que cambiar muchos sellos, pues sencillamente no entraban.


De la credencial del año 90 a la del 97 cambiaron a un tamaño más pequeño y cuadriculado por lo cual lentamente se pasó a sellos más pequeños. En Logroño por poner un ejemplo se sellaba en el local de La Juventud Católica en el año 90 pero en el 97 ya había un albergue municipal. Se iba notando la mayor afluencia de peregrinos.

Al pasar a un formato más reducido se cambiaron algunas cosas para que con menos se llegara a más. Ya había un albergue de donativo en Hontanas, y se construían en los pueblos como El Burgo Ranero y Molinaseca estupendos refugios gracias a los fondos europeos de ayuda al desarrollo rural; se inauguró el Refugio Gaucelmo en Rabanal del Camino y muchas cosas más.

En la primera década de este siglo se volvió a reducir otro poco el tamaño de las credenciales así como fue aumentando la información que en ellos se ilustraba, pero claro, tuvieron que quitarse cosas.


Algo que distinguía a aquellas primeras credenciales era la Oración del Peregrino en su parte posterior.

Se pasó a una serie de consideraciones generales y una bendición.


Cuando volvieron a cambiar las credenciales ya ni bendición ni gaitas, son dos euros por ella y caminando...

No obstante en muchos albergues de hospitaleros voluntarios se realizaba la Bendición y Oración al peregrino allá por el 2005; yo conservo un ejemplar de cuando hice de hospitalero. Incluso en muchos sitios se tenía versiones en varios idiomas para que todos fueran a dormir bien contentos y confiados.

Otra cosa que apareció fue una profusión de credenciales de todo tipo, tamaño y formato. No solo en cada país, en cada Comunidad Autónoma, te daban una credencial diferente. La monda.

El jubileo del año 1999 convirtió el Camino de Santiago en una fiesta maravillosa, y las gentes se echaron en tropel a caminar y conocer una serie de personajes maravillosos que por la ruta te encontrabas.



El peregrino se convirtió en una suerte de coleccionista de sellos. ¿Quién tiene una credencial firmada por el propio Monseñor? El pintor romántico de Villar de Mazarife, el menda. Parabas a dormir en Samos y te marchabas con tres sellos a cuestas, se añadían hojas en blanco para poder poner más sellos, más sellos, a mogollón. Sellabas en los bares, en las gasolineras, incluso en locales con luces de colores y chicas alegres y divertidas vestidas de ciclistas, ¡gua...!

Como consecuencia cada uno te ponía el sello por donde cupiera y cuando miras los papeles décadas después parece que viajaras más en el tiempo que en el espacio.

Una suerte de idea romántica parecía animarnos a intentar imitar a los peregrinos medievales. Ver años después esas fotos, peregrino con ropa de algodón, bordón y colchoneta, paraguas y mascota. Alguno parecía que se mudaba de casa con lo que cargaba a cuestas.

Recordar a Felisa, siempre presente a la entrada de Logroño, con su lema: higos, agua y amor sentada debajo del árbol y siempre dispuesta a compartir un rato de charla. ¿Alguien recuerda a Marcelino Lobato? El peregrino riojano pasante, resultó que era de León y habíamos estudiado en los mismos colegios. El hospital de San Bol, ¿había un hospital allí? un pilón para lavarte los pies y gracias. Era algo diferente ya el Camino de Santiago con el cambio de siglo y milenio y más que cambiaría.

Cuando uno ve a diario el gran negocio que es en estos días el Camino de Santiago pues se pone a pensar que tal vez los jóvenes anden un poco equivocados; que los más de 300.000 peregrinos anuales que pasan por caja a pedir el papelín con su  nombre en latín no necesitan ir equipados como si España fuera Nepal, ¿o sí? Yo no quiero que sufran que ya bastante penitencia es escuchar conciertos de ronquidos cada noche.

El Camino no es un lugar, son las personas, los peregrinos y los hospitaleros, las gentes acogedoras que no preguntan de dónde viene uno ni el porqué camina a Compostela. La Ruta de las estrellas os espera, ¡qué hacéis en casa!


sábado, 5 de mayo de 2018

Encuentro de Hospitaleros Voluntarios, año 2006.

En el mes de mayo del año 2006 asistí a mi primer Encuentro de Hospitaleros Voluntarios en el Monasterio Benedictino de Las Carbajalas, ciudad de León, y he recuperado algunas fotos que paso hoy al blog. Utilizaba una cámara digital, bonita pero de baja calidad para mi gusto, el caso es tener un recuerdo.
En la foto Ana Barreda, que le estaba tomando gusto a esto de los hospitaleros, y debió de ser tanto que al año siguiente resultó elegida responsable máxima, ¡y ahí sigue la campeona!
http://www.caminosantiago.org/cpperegrino/hospitaleros/cursos.asp

Durante un fin de semana del mes de mayo nos reunimos en el Monasterio de Las Carbajalas para aprender a ser un buen hospitalero voluntario, y aprovechábamos las pausas y ratos libres para dar una vuelta por el centro de la ciudad. Los leoneses de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago hicimos de improvisados guías turísticos con los foráneos.

Se comienza el Encuentro el viernes por la noche saludándonos antes de cenar y para ir haciendo piña; hasta el domingo por la tarde serán un buen montón horas de convivencia. Es preceptivo y natural el haber realizado al menos una vez el Camino de Santiago pues sino de poco serviría tanta charla y entrenamiento. Todo se paga a escote y todos recibimos lo mismo.
https://www.gronze.com/articulos/hospitaleros-voluntarios-savia-camino-14284

Otro que le empezaba a tomar cariño a esto fue Luis Gutiérrez Perrino, enseñando Las Cercas a los visitantes de mano del gran Félix de Samos, y ya lleva algunos años como Presidente de las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.
http://jaenjacobea.es/luis-gutierrez-perrino-elegido-nuevo-presidente-la-federacion-espanola/

No os voy a relatar cómo es un encuentro de hospitaleros, puede llegar a ser inenarrable, pero sí que la comida nos la hacemos nosotros, ponemos y quitamos la mesa, nos hacemos la cama, etc. etc. etc. Tenéis que vivirlo para comprenderlo, después irás a algún albergue de donativo y pondrás en práctica todo lo aprendido.

Todos los años se realizan varios encuentros en diferentes lugares, no solo de España, así que si habéis realizado El Camino de Santiago y gustaríais de pasar una quincena como Hospitaleros Voluntarios poneros en contacto con Anai y ¡adelante!
http://caminosantiago.org/cpperegrino/comun/federacion.asp