sábado, 19 de septiembre de 2015

Tres libros, tres historias fantásticas.

Tres libros y tres historias fantásticas les presento para su deleite personal este fin de semana.
Milagro en Benarés y otros cuentos prodigiosos contiene la historia de Gundemaro, el último conde suevo.

¿Y quien fue este Gundemaro? Bien, pues no existió; así de simple pues Gundemaro es el nombre de un rey godo descendiente de Recaredo.
Son cuentos de la montaña leonesa que escuché de niño, el Conde de Arbolia, un caldero lleno de monedas de oro encontrado en una cueva de la montaña, La Puerta de Galicia, las minas de hierro de donde extraían el material en el Valle de Sabero los suevos para hacer espadas y lanzas. Pero, entonces, ¿los suevos existieron realmente? o eran mentira, una completa trola, los mitos y relatos de mis antepasados.
Me puse a investigar y de ahí nació este relato fantástico.
Los últimos años del Reino Suevo relatados por Ruimundo, el último conde de Arbolia. Casado muy joven con la bella y extraordinaria Chanagunda, hija de un senador del pueblo de los cántabros, sus aliados. El propio Ruimundo nos relata como fueron sus años defendiendo la frontera sueva del río Esla de los ataques de los visigodos desde el Castillo del Aguilar. Su hermano Teodemundo, casado con la rica patricia astur Eldontie, hará la misma labor desde el Castillo de Coyanza, aguas abajo del río Esla. Guerras y bodas, bodas y guerras, fue su disfrutar en aquel siglo bárbaro. El último ejército suevo fue destrozado por los visigodos defendiendo la ciudad de Gijón.
El final de los suevos produjo un giro inesperado a la historia de Hispania.

Pero, ¿quienes eran esos cántabros y astures de los que hablas? Me pregunta un sobrinito. Y entonces escribí Historia de un talento.


Para explicárselo me inventé la historia de Bodón, tercer hijo de un noble cántabro, que es enviado desde Vadinia a conocer mundo, el mundo y pensamiento del imperio que acabó con su legendaria libertad y costumbres ancestrales. Tan solo llevará en su zurrón un talento; un talento de oro puro. Una única misión, regresar, volver para contarlo. Su padre perdió una mano en la guerra pero él, él puede perder lo más sagrado de su existencia.
La libertad.

¿Y los astures?
Pues quien mejor que el rey Ramiro y sus legendarios caballeros palatinos que inspiraron mitos y leyendas que se extendieron durante siglos por toda Europa de la boca de los peregrinos a Santiago de Compostela.


En su corto reinado inspiró y construyó los mas bellos templos nunca construidos en la Hispania Cristiana, pero tuvo que combatir y mucho ya antes incluso de portar la corona real.
Ramiro y el hazo comienza cuando los supervivientes de la batalla del río Ebro regresan a Asturias, victoriosos sobre los Banu Qasi de Zaragoza que les querían imponer de nuevo el tributo de Las Cien Doncellas anuales. Algo ocurrió cuando tenían la batalla prácticamente perdida, algo sobrenatural, algo imposible de concebir, y Ramiro reunirá a esos doce caballeros, apenas unos mozos, en el torreón de Gijón para enseñarles los principios de la guerra y como será su reinado.
Gijón, ¿lo recuerdan? lo he escrito unas líneas más arriba: el final del reino suevo, pues allí, mirando a la playa de San Lorenzo, comenzará el reino de Ramiro de Oviedo, el justiciero, Vara de La Justicia, rey ejemplar. Con sus condes y caballeros iremos ora de la defensa de la ciudad de La Coruña atacada por un ejercito de naves vikingas ora a defender Vitoria atacada por los sarracenos cordobeses. Y atacaremos las Rías Bajas, y nos haremos con Tuy, y después con Ourense y bañaremos nuestro culo hermoso en sus aguas termales y medicinales.
Los doce de la fama, los caballeros palatinos del rey Ramiro.

Y el hazo. Pues lo que las suevas dan las suevas te pueden quitar.
En tres libros compilo una buena parte de los mitos originales de la Hispania Medieval, originarios muchos de ellos de la época imperial romana, pues la caída de Roma produjo grandes cambios pero no hubo una ruptura total en Europa, no fuimos invadidos por extraterrestres si no por pueblos de más allá del río Rhin o del estrecho de Gibraltar.
No os pesará, al contrario, leer estos estupendos relatos en los que he trabajado estos dos últimos años.

Tres libros, tres fantásticas historias.
Daniel Paniagua Díez

lunes, 14 de septiembre de 2015

Camino de Santiago de Invierno, de La Rúa de Valdeorras a Quiroga.

Este domingo pasado recorrí con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León "Pulchra Leonina" una etapa del Camino de Invierno a Santiago de Compostela, desde La Rúa de Valdeorras hasta Quiroga parando a conocer Vilaster.

Comenzamos la etapa a las afueras de La Rúa, en el hotel Berna donde paramos a tomar un café, y nos vamos por la vieja carretera LU-933 a Monforte, una antigua vía romana que salía de la Vía Nova y que fue asfaltado en el siglo pasado.

Son algo más de 5 kilómetros por la carretera hasta llegar a Alvaredos; ya hemos dejado atrás Valdeorras y la provincia de Ourense y entramos en Lugo. Continuas subidas y bajadas por los montes.

Ahora nos quedan unos tres kilómetros casi siempre en bajada para llegar al siguiente pueblo.

El siguiente lugar de paso es Montefurado donde destaca su iglesia de San Miguel realizada con piedra rojiza.

Pero en estos momentos las nubes se cerraron y comenzó a llover de forma persistente, y no habíamos hecho más que comenzar la etapa. El siguiente lugar es O Ermidón.

Al pasar por A Ventosa dejamos el camino marcado para subir hasta Vilaster, o Villa Ester. Es una fuerte subida por la carretera. El camino marcado pasa de largo de este lugar.

Allí nos recibió nuestro compañero de asociación Juan Bautista González Rodríguez que nos agasajó con un piscolabis sensacional que fue de muy agradecer pues entre el sudor de la caminata y la persistente lluvia todos estábamos empapados.
Pero nos quedaba continuar hasta Quiroga.

De Vilaster hay que bajar hasta la ermita de San Juan das Farrapas y Bendilló para continuar a Sequeiros. La persistente lluvia me obligó a guardar la cámara de fotos en la mochila.

Finalmente sobre las 17 horas estábamos casi todos en Quiroga cambiándonos de ropa, conociendo el estupendo albergue municipal, y tomando algo reconstituyente en los bares para así volver a León contentos y felices. En una próxima ocasión realizaremos la siguiente etapa hasta Monforte de Lemos.

En este plano tenéis la ruta realizada por nosotros. El camino está bien marcado con flechas amarillas en abundancia.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Camino de plata, de Jesus Torbado. Los libros del tren.

Hay libros que ni presto ni seguramente regalaré nunca y este es uno de ellos: Camino de plata del gran periodista y extraordinario escritor leonés Jesús Torbado. Yo tengo una edición realizada por la renfe en el año 1988 que regalaban cuando viajabas me parece que en los intercity. Es un relato extraordinario del recorrido que el autor realiza bajando desde Astorga hasta Mérida siguiendo la Vía de la Plata.

Ya leyendo la primera página te das cuenta que estás ante un grandísimo escritor. De los que cogen la mochila, patean por aquí y por allá, hablan con todo tipo de persona, antes de ponerse a escribir algo que pudiera ser publicable.

Siguiendo su prosa grácil y límpida caminamos por una ruta milenaria por el occidente de España. Sus conocimientos son extensos sobre el territorio y su historia pero no nos empalaga con ellos, nos anima a indagar, a buscar, a imaginar si nosotros hicieramos una ruta así, así, como él, parando en cualquier pueblo y taberna, en cualquier recodo del camino, en cualquier esquina de las ciudades por las que nos lleva como quien de paseo por el parque camina.


Torbado para en los pueblos, entra en las casas, charla con las gentes de cualquier edad, fotografía oficios ya casi perdidos, recorre España hablándonos de la maravilla de ciudades como Zamora, Salamanca, Cáceres, y ya no digamos Mérida, la perla negra del Imperio Romano en Hispania. Una gozada en fin de relato que el escritor nos relata cual peregrino que con su mochila va bajando de miliario en miliario por la Vía de La Plata.

Es una pena que la renfe ya no dedique algo de dinero a promocionar libros así, verdaderas joyas.


Aún recuerdo los trenes TAF y TER que hacían el Ruta de la Plata, el servicio entre Gijón y Sevilla. Muchos amigos míos que les tocó hacer la mili en Salamanca se acordaran bastante mejor que yo de ellos. Yo solía cogerlos para ir Astorga, ¡mantecadas de Astorga! o La Bañeza y Benavente.

Jesús Torbado fue un conocido periodista de varios periódicos, revistas y Televisión Española. Publicó muchos libros y de algún modo terminó siendo reconocido en aquellos años de la transición a la democracia como un escritor de raza.
http://elcastellano.elnortedecastilla.es/autores/torbado-jes%C3%BAs

En 1993 publicó la que probablemente sea la mejor novela jamás escrita sobre El Camino de Santiago: El peregrino. Le llovieron premios y reconocimiento, docenas de ediciones y hasta que ocurrió el fenómeno mediático de Paulo Coelho era el libro y escritor más conocido del mundo sobre el tema del Camino de Santiago. Pero Torbado es de los grandes, de los que pateaban piedras y caminos para escribir cuatro líneas de texto.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Antiguo Camino de Santiago: de La Robla a Canales, León.

Cada año es más conocido y reconocido el Camino de San Salvador, una ruta medieval que une las ciudades de León y Oviedo y especialmente querido por los peregrinos. Gracias a su popularidad se han ido abriendo estupendos albergues, hospitales de peregrinos. Así que muchos conoceréis el albergue de La Robla y habréis disfrutado de sus instalaciones.

Si salís del albergue y seguís la carretera hacia Asturias, hacia Puente de Alba, seguiréis el Camino de San Salvador. Pero yo quiero mostraros un tramo de un camino de Santiago aún más antiguo, El Camino Olvidado, El Viejo Camino por la montaña. En vez de al norte iremos siempre al oeste; hacia la Casa de Santiago.

Para ello regresaremos desde el albergue, que está a las afueras, hacia la plaza de La Constitución. Un buen café con leche en los bares que hay frente al ayuntamiento nos vendrá bien. El martes, cuando realicé esta etapa con mi vieja bicicleta de chica, había apenas 5ºC a las 9 de la mañana. Fresquito, como dicen allí. Dejar que el sol comience a calentar un poco.


Salimos de La Robla bajando por la calle Carretera de La Magdalena y tras cruzar la carretera nacional hacia Gijón pasaremos sobre las vías del tren y ya nos dirigimos a Llanos de Alba. Pasamos al lado de la iglesia y continuamos para salir a la carretera autonómica.

En poco más de un kilómetro abandonamos la carretera para entrar en Sorribos de Alba que lo atravesaremos por el centro del pueblo siguiendo la antigua carretera de La Magdalena hoy calle principal. Y volvemos a salir a la carretera autonómica.

Otro kilómetro de carretera y nos salimos para entrar en Olleros de Alba. Pasamos al lado de su hermosa iglesia y damos la vuelta por detrás para comenzar a subir a la collada de Olleros.

Curva y contra-curva, repechos muy continuados, un par de kilómetros de subida continua nos llevan hasta la Collada de Olleros de Alba. Sus 1.200 metros de altitud nos permiten ver el Valle de Alba que hemos recorrido y el Valle de Fenar de la etapa anterior. Como se puede ver, hice la etapita en bicicleta. Andando calcular un par de horas para subir desde La Robla hasta este punto. Después se vuelve a salir a la carretera autonómica para bajar a La Magdalena.



De la collada de Olleros de Alba el viejo camino por la montaña nos baja a Santiago de las Villas y Carrocera. Al fondo el pico Prao de Santiago vigila nuestros pasos.

Salimos de Carrocera viendo a las vaquitas pastar y volvemos a salir a la carretera, aún nos queda bajada para gozar a base de bien.

Un kilómetro más adelante nos saldremos de la carretera para atravesar Otero de las Dueñas. Ya tenemos a la vista La Magdalena.

Un kilómetro escaso y estamos entrando en La Magdalena. Aquí el antiguo Camino de Santiago se cruza con el Camino de Asturias por el Puerto Ventana, que atraviesa los valles de Luna y Babia. En esta villa se puede parar a pernoctar y también hay lugares donde comer y esparcirse.

Pero si queremos continuar ruta cruzaremos sobre el río Luna y nos dirigiremos hasta Canales para desde allí tomar una pista forestal que nos conduce a Riello.
En este lugar yo di por finalizado el tramo a mostraros pues la continuación la tengo recorrida a pie y está en anteriores entradas de este blog. No obstante es tan bonito el recorrido que seguramente volveré para hacerlo en bici. No llegaron a dos horas lo que tardé parando en todas las parroquias a hacer fotos.

La gente de León puede acercarse a este tramo aprovechando el tren regional que une León con Gijón. Merece la pena pasar la mañana dando pedales.

Aquí tenéis marcada la ruta, en rojo, desde La Robla hasta La Magdalena. Canales no salió en el dibujo.
Conocer el Camino Olvidado, os encantará.