martes, 11 de noviembre de 2014

San Pedro de Cervatos, antiguo Camino de Santiago.

El antiguo Camino de Santiago por la montaña, también llamado el Camino Olvidado, es una continua fuente de sorpresas, una de ellas, algo espectacular, se encuentra en Cervatos, Cantabria, y se trata de la Colegiata de San Pedro.
Se puede visitar al hacer la etapa Arija a Olea.
http://www.elcaminoolvidado.com/6a-etapa-arija-olea-30700-km/

En un altozano, vigilando San Pedro de Cervatos, se encuentra la Colegiata de estilo románico y protogótico pues fue renovada y ampliada en varias ocasiones. Al parecer se levantó sobre un monasterio que databa del año 999, una donación del conde Sancho García que gobernaba por entonces en las tierras de Reinosa, durante el reinado de Alfonso V de León.
Más tarde se crea el primer templo, en el año 1.129, y en 1.199 es consagrado el edificio como Colegiata por el obispo Marino, de Burgos. Son ya los tiempos de los reyes Alfonso y Leonor de Castilla.

Como su nombre indica el templo está dedicado a San Pedro, ahí le veis con su llave y el báculo de abad, pues en principio fue un monasterio con ese nombre. También está bajo la advocación de San Miguel Arcángel.

Una de las esculturas más antiguas muestra al profeta Daniel con los leones, son imágenes de los tiempos monásticos. Pero más tarde, ya como templo de la iglesia católica, el edificio se ampliando y decorando con imágenes de lo más sugerentes.
http://es.wikipedia.org/wiki/Colegiata_de_San_Pedro_de_Cervatos

Son imágenes del día a día, supongo; aunque nos resulten un tanto procaces u obscenas tal vez los artesanos que las realizaron simplemente contaban lo que veían. En la cuarta de las fotos la mujer lleva toca, lo cual significa que está casada; lo demás queda a vuestra imaginación personal.

Quizá algunos cántabros y castellanos de nuestros días no se quieran ver reflejados en estos retratos de sus antepasados; pero esas esculturas llevan ahí cientos de años.
Cantabria Infinita

También es interesante el interior del templo, estupendamente restaurado. Ahora estoy seguro que ya estáis deseando recorrer a pie y disfrutar del antiguo Camino de Santiago y descubrir sus maravillas ocultas.

¿No os animáis? ¿No queréis descubrir el maravilloso legado de aquellos peregrinos de hace cientos de años?
De acuerdo, aún no hay apenas albergues en este trazado pero de seguro que nunca os faltará algo que llevaros a la boca.
¡Ah! ¿Que no la tenéis así de grande? No importa, Dios proveerá.


Contemos nuestros sueños con libertad, ¿porqué no?

Es una idea que os sugiero explorar: contar vuestros sueños a los demás. Puede ser en principio tan solo a las personas de vuestra total confianza, y después a un círculo más amplio de amistades, o incluso a la gente en general; a quien os quiera escuchar. Tal vez encontréis otras personas que también quieran contar sus sueños, cualquier tipo de sueño que uno recuerda al sonar el reloj y despertar; no importa si fue placentero o pesadilla tormentosa, por algo se te ha quedado ahí, rondando. Como escribo cuentos y novelas los sueños a menudo me han venido en ayuda cuando estaba atrancado en una historia, esta idea puede servir para otras muchas cosas en la vida.
Para los que tenéis un blog, como éste en el que escribo, la idea os puede resultar muy asimilable: cuando publicas puedes hacerlo para un círculo restringido de familiares o personas conocidas, o para círculos más amplios con los que compartes aficiones o gustos o idea políticas, cosas así; también puedes publicar en modo público y cualquier persona de no importa qué lugar del planeta vea y lea lo que tú has puesto en esa entrada de blog.
¿Por qué no contar nuestros sueños?
Podríamos iniciar una red planetaria de soñadores sin temores.
¿Os animáis?


La mujer de Loot