jueves, 12 de junio de 2014

Las puentes de Malpaso, Camino de Santiago.

El domingo 8 de junio acudí a una excursión de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León, estaba dividida en varios tramos para que la gente pudiera recorrer aquellos que le resultaran más interesantes. En estas fotos podéis reconocer el tramo de Riego de Ambrós a Molinaseca por Las puentes de Malpaso, un recorrido medieval del Camino de Santiago que pocos peregrinos conocen.


La salida de Riego de Ambrós está señalizada pero si hay dudas lo mejor es preguntar a cualquiera del pueblo, no es por donde está señalizado el Camino de Santiago. Después comienza el descenso a la Puente Grande, que son 200 metros de desnivel.

La puente grande.

La puente pequeña.

El camino de puente a puente es de continuas subidas y bajadas, con fuertes desniveles. Finalmente se llega a un arroyo que se cruza por un somier de vieja cama y solo quedan ya un par de kilómetros para ver Molinaseca.

Una mirada atrás y vemos el valle por el que hemos descendido desde Riego de Ambrós. Muy boscoso y casi todo el camino caminas a la sombra, lo cual es muy de agradecer en un día tan soleado como el que tuvimos el domingo pasado.

Un viejo castaño nos daba la bienvenida a Molinaseca, parecía que había un rostro en el tronco que nos dijera: ¿dónde va el peregrino?
¡A por vino, a por vino! No te enfades.

Una última sorpresa antes de bajar a Molinaseca: ¡guindas! Probamos alguna y estaban exquisitas. Ya me veía en un bar pidiendo un Martini, removido no agitado por favor, pero nos conformamos con una caña que no eran horas para tomar cosas tan fuertes.

Y al fin Molinaseca. Tardamos una hora y media en bajar desde Riego de Ambrós porque íbamos con buen paso pero lo normal es tardar cerca de dos horas, eso sí caminando por uno de los paisajes bercianos más bonitos y agradecidos que os podáis imaginar.
Así que ya lo sabéis: si vais a recorrer el Camino de Santiago acordaros de esta variante al bajar de Riego de Ambrós, no tiene pérdida posible y lo recordaréis agradablemente durante mucho tiempo.