jueves, 10 de abril de 2014

De Aviados a la Estación de Matallana. Antiguo Camino de Santiago.

Este es un tramo que no está marcado como Camino de Santiago si no como ruta para bicicletas todo terreno; sin embargo, mientras no exista una ruta fuera de la carretera es la que yo propongo a toda persona que quiera conocer el Antiguo Camino de Santiago. Tal vez se anden dos kilómetros más pero a cambio se camina por la montaña y con un paisaje realmente bonito.
Os lo mostraré con unas fotos.

 Vengamos desde La Vecilla o desde Valdepiélago hay que subir hasta Aviados. Una vez llegamos a la ermita de San Miguel ya estamos al pie del castillo de los Guzmanes. Aviados fue un burgo que prosperó a la sombra del castillo de una de las familias nobiliarias más importantes de la historia de España.
El primer Guzmán conocido fue Nuño Rodríguez, apodado Guzmán tal vez por tener antepasados bretones, de la Britonia astur-gallega; y tal vez Valdepiélago sería originalmente Valdepelagio (bretón). Descendientes suyos fueron Alfonso Pérez de Guzmán, El Bueno, fundador de la Casa de Medina-Sidonia; Ramiro Núñez de Guzmán líder de la revuelta de Los Comuneros, pero que al perder la guerra de Las Comunidades tras la batalla de Villalar el emperador Carlos mandó derruir su castillo. Solo asoma un torreón. El rey Enrique II de Trastámara fue hijo bastardo de Alfonso XI con doña Leonor de Guzmán, otro Guzmán pero que llegó a rey y sus sucesores reinaron en León, Castilla y Aragón; la última reina Trastámara, o sea de Los Guzmanes, fue Juana La Loca. Carlos I vino de Gante a España ya como Emperador y no quiso saber nada de la familia de su madre, sus privilegios, las viejas Cortes, y todo eso.
También Santo Domingo de Guzmán, el fundador de la Orden de los Dominicos que se extendió por todo el mundo y el creador del Santo Rosario: según cuentan se le ocurrió la idea al volver a Burgos de su peregrinación a Santiago de Compostela utilizando un collar de cuentas que había comprado como recuerdo para su madre.
Hay mucha historia en estas montañas.


En Aviados existe un lugar donde pernoctar y comer: Fuente del Oso; un albergue turístico.
http://www.fuentedeloso.com/
La etapa de Boñar a La Robla puede resultar muy larga para quien la realice a pie y Aviados queda a mitad de camino.

Si deciden quedarse a pernoctar en Aviados existe también el bar de la Asociación Cultural La Chorrina.
La Chorrina es esa peña que asoma tras las casas y es el lugar donde generaciones de escaladores leoneses aprendimos el abc de la escalada deportiva.

Se sale de Aviados por el Camino de Correcillas; pronto veremos asomar la cima del pico Polvoreda, 2.007m., para guiar nuestros pasos.
Esta pista está formada sobre una antigua calzada romana que unía los lugares de Aviados y Correcillas, todavía se pueden ver las trazas de esta calzada bajando a Correcillas. Los peregrinos utilizaron esta calzada durante siglos para dirigirse a San Salvador de Oviedo. De Correcillas pasaban por el Collado Santiago a Rodillazo y Felmín, (aún quedan también en esta zona trazas de calzada romana) y continuaban hacia Cármenes y Asturias por el Puerto de Piedrafita la Mediana para bajar a Collanzo y de ahí seguir hacia Gijón.
Se pasa El Cutión y pronto el camino que seguimos gira a la izquierda para subir hacia la Peña Cantable. Es la pista que aparece en la foto, asoma el Pico Polvoreda pero la pista gira pronto y en algunos tramos no vemos su cima.

Dejaremos a la derecha la Llana de San Pedro, esa loma caliza; aunque ahora nos parezca mentira, existió un monasterio medieval en tiempos de los Reinos de Asturias y de León. Huyendo de los ataques musulmanes, que duraron hasta que falleció Almanzor, se encaramaron los monjes a estos lugares inverosímiles.
El monasterio se llamaba San Pedro de Cavatuerta.


Si miramos al fondo del valle veremos las Pozas de Santa Eugenia. Aquí también hubo un monasterio, el monasterio de Santa Eugenia de Recueva, donde se daba acogida cristiana a los peregrinos; la calzada romana pasaba por el collado subiendo desde el Valle de La Valcueva. Uno de los primeros litigios que tuvieron los Guzmanes fue precisamente por la propiedad de este monasterio, que dependía de la Real Basílica de San Isidoro. Con los años tuvieron muchísimos pleitos más.
Y es que los peregrinos de hace mil años, como los de estos días, son un estupendo negocio para los lugares de paso.

Dejamos atrás la Llana de San Pedro de Cavatuerta y la Peña Galicia, magníficos miradores sobre el valle y continuamos subiendo hacia Peña Cantable.

Pasamos a continuación por la parte alta del Valle de los Molinos. Estos molinos harineros, yo recuerdo que hace 40 años aún quedaban sus restos cercanos a las vías del tren hullero, pertenecían al Monasterio de Santa Eugenia por donación real; de aquí que los Guzmanes... La vieja historia de siempre.

Siguiendo una pista forestal de una mina de carbón subimos a un collado tras la Peña Cantable.
Una última mirada a Peña Galicia y la Puerta de Galicia. Al fondo las moles calizas de Peña Corada y el Pico Moro nos despiden y nos recuerdan el camino recorrido desde el Santuario de La Velilla hasta aquí.

Desde Peña Cantable ya tenemos a nuestros pies el Valle de La Valcueva, un poco más allá el Valle de Fenar, el río Torío divide los valles, y al fondo ya intuimos La Robla.
Como podéis observar la calzada romana que se utilizó para el primer Camino de Santiago que siguieron los peregrinos europeos en su ir y volver a Santiago de Compostela seguía una concatenación de valles paralelos a la Cordillera Cantábrica.
Pero ahora estamos en tierra de moros; los moros de Peña Cantable.
Ya no se trata de los mahometanos que invadieron Hispania; son moros traídos a estas montañas leonesas por los reyes Fernando III el Santo y Alfonso X el Sabio desde Huelva y Sevilla para repoblar la zona.
La cordillera se quedó prácticamente deshabitada tras la reconquista de Huelva, Cádiz, y Sevilla; todos los leoneses que pudieron se fueron al sur y estos reyes tuvieron que tomar la resolución de repoblar las montañas con moros, mouros. Estos reyes hicieron algo similar a los reyes asturianos que siglos antes atrajeron a la cordillera a los mozarábes para repoblar montañas y valles.
La historia de España es un continuo trasiego de gentes de aquí para allá. A los leoneses de hace 700 años se les llama ahora andaluces y a los moros de entonces leoneses.

Los castros de La Valcueva
Al sol y a la luna son
Os de la Peña Cervera
mais arriba
a neive os engañou.


A los mouros los mouros
de la Peña Cantable
segaban el trigo
a sua soledade.


Collares de perlas
oro y brillantes,
mi madre me dice
que vaya a los mouros
de Peña Cantable.


En castros de mouros
amores fiables
por eso yo quiero
los de Peña Cantable.


Cancion tradicional leonesa.

La Peña Cervera alude al Valle de Vegacervera y Peña Cantable al Valle de La Valcueva.


Del collado tras la Peña Cantable bajamos hasta la Mina La Valenciana, ya abandonada, por un camino que baja derecho, entre los árboles. Las bicicletas tienen que dar un rodeo para bajar hasta este punto y seguir por la pista que se ve en la foto superior.
Está señalizado con estacas la ruta para bicicletas de montaña.


De la Mina La Valenciana se puede bajar directamente a La Valcueva y después continuar por la carretera; yo no lo recomiendo. Volveríamos a lo mismo: carretera y tráfico. Continuamos hacia el oeste por una estupenda pista forestal para irnos hacia Valdecatón.
Un poco más adelante de donde realicé esta foto se puede bajar directamente a Robles de la Valcueva, por el Camino de la Fuente del Piojo. Esto es más aceptable y yo animo a volver recorrer este tramo y volver a poner las marcas de Camino de Santiago por estas pistas alejadas de la carretera.



Por razones puramente personales, tenía el día libre y me apetecía seguir caminando por el monte, no bajé a Robles de la Valcueva y continué camino adelante atravesando Valdesalinas hasta llegar a la carretera de Matallana a Cármenes.
Una de las dudas que suelen asaltar a los peregrinos, y más si el Camino de Santiago va por rutas de montaña, es ¿Y si me despisto ahora dónde voy a parar? Bueno, pues no es tanto problema, como veréis en las próximas fotos. Pero andarás otro kilómetro más por el campo.





Atravesando Valdesalinas encontrarás minas de oro del tiempo de los Astures, colmenares (y tal vez un oso por allí ciscando) y finalmente llegarás a la Vía Bardaya. Una ruta de senderismo que aprovecha el trazado de un antiguo ferrocarril minero que llegaba hasta el pueblo de Matallana.

A los de Trespando al sol y a la nieve
a la luna clara que de noche viene.

Yaullan los lobos por las Abejeras
señal de que llegan las nieves primeras.

Si a Trespando vas por las Abejeras
a cuidar ganados de la mí morena
no bebas na fonte
que está envenenada
pa morir los lobos por suas desgracias.

En mayo subimos a las Abejeras
por miel, por aguzos,
y coger las flores
de las urces nuevas.

Canción tradicional de La Valcueva.

Repito, desde Aviados hasta la Estación de Matallana seguí en esta ocasión una ruta marcada para bicicletas todo terreno. Para caminantes me ofrezco a repasar el tramo desde La Mata de La Bérbula hasta el cruce de Robles de La Valcueva y cambiar las señales que ahora están en la carretera autonómica CL-626. De este modo no se pisaría carretera en ningún momento.


Finalicé la excursión retomando el tren en la Estación de Matallana. Anduve unas cinco horas, casi constantemente por pistas forestales y monte arriba y abajo. Si se marcara el Camino desde La Mata de la Bérbula, o desde La Vecilla el Camino apenas ganaría dos o tres kilómetros pero por la montaña y alejados de la carretera.
En cuanto me sea posible retomaré aquí el Antiguo Camino de Santiago para caminar hasta La Robla, ¡y también lejos de la carretera!


Para realizar este recorrido me fue de gran ayuda el estupendo libro El Valle de La Valcueva, de don Luís Rojo Martínez, editado por el Instituto Leonés de Cultura. Aún guardaba memoria al escribirlo de los castros prerromanos que existieron en el Valle de La Valcueva y la calzada romana que atravesaba el valle, desgraciadamente desaparecida en su mayor parte al realizar el trazado del ferrocarril minero de La Robla a Valmaseda a finales del siglo XIX.
Y también de antiquísimas costumbres como el Rastro de los novios, los aguinaldos y apadrinamientos, los ramos de mayo, Los Mayos, las machorras, la ronda los mozos, la cencerrada, el mozo y el ramo, la matanza del gocho, y las fiestas en el prao de la Virgen de Boinas.
A Boinas volveré en cuanto pueda; llevaré el bañador para darme un chapuzón en el río. Como ya hacía de chaval con los amigos y amigas que subíamos desde León en el tren de Matallana.


Aquí tenéis el plano de la etapa, en azul está marcado el recorrido desde Aviados hasta Robles de La Valcueva. Como mucho serán dos kilómetros a mayores en vez de ir por la carretera, y la subida es desde los 1.110 metros de altitud de Aviados a los 1.284 m. del Collado de Peña Cantable, "La Peña" en el plano. Pero a cambio tendréis una vista estupenda del Valle de La Valcueva y la zona de las minas.