viernes, 21 de febrero de 2014

Lecturas de fin de semana. Atención frotadores: dos nuevos capitulos.

¿Sabéis lo que es el ARN? ¿No? Yo tampoco gran cosa; se le suele denominar ARN mensajero pues su función básica es transmitir información molecular de un lugar a otro. El esquema lo cuenta de manera muy simplificada. Aminoácidos que se colocan y unen en algún lugar de la cadena, codón, para poder introducirse en una célula.

¿Y del ADN tenéis alguna noción? Yo cuatro cosas. Pero en el esquema podéis observar con qué facilidad se pueden hacer hoy día análisis de muestras.
¿A qué viene ésto y qué relación tiene con un relato sobre unos viajeros estelares con destino desconocido? Leer este par de capítulos de Atención frotadores: ¡ondas de choque! ¡ondas de choque! y saldréis de dudas. No os defraudaran.

Al pasar la barca me dijo el barquero…

Heurística: acotar la búsqueda desechando las opciones menos probables. Algo ha pasado en esta nave y he de dar con la respuesta o no soy hijo de mi madre. ¿Qué aprendimos de la pasada por Sirio?
− ¿Ya te estás calentando la cabeza? Luis, grandullón, tienes unas ojeras que se te funden con la sonrisa. ¿Por qué no descansas o intentas dormir un poco? Deberías estar contento; quedaste bastante bien en el concurso cocinillas. Nunca lo hubiera imaginado de ti.
−Años de internado, de colegio mayor, de vivir en pisos de Salamanca, Valencia, La Coruña, de aquí para allá, buscándome la vida y dando de comer a estos cien kilos que peso dan para mucho pensar en bien comer, Isabel. Lamento no haberlo hecho mejor.
− ¿Es verdad que le soplaste a Tadeo la receta de la tarta de zanahorias y jengibre que nos dejó pasmadas?
−Los médicos tenéis un juramento hipocrático y los ingenieros industriales algo similar: siempre tenemos que ganar a todos, en todo, y como sea. No iba a dejar que ganara el picha ese de Tony con su infame tarta de queso bañada en mermelada de fresas. ¡Yo hacía cosas mejores en el primer año de carrera!
− ¡Como sois los hombres! Estaba deliciosa.
−Os habéis vuelto todas unas golosas imparables; ¿queda algo de miel en el almacén? Debemos volver y rápidamente al código de Hammurabi; el pecado de gula será castigado con pena capital sin dilación; lo grabaré en las paredes de Control con un cuchillo.
−Habló el juez de la horca. Te voy a coser unos galones de almirante en la chaquetilla.
−Isabel, de verás, es que no razonáis. Tenemos muchos misterios en esta trampa mortal y deberíamos…
− ¿Qué no discurro? ¿Y quién ha reinventado el EKO? Tirabais los cereales al canjilón de las setas o solo se usaban para hacer cerveza.
−Sí, vale; nos estamos quedando sin café. Ya no sé qué hago. ¿Qué hacemos aquí? Donde sea que estemos. Y ese puto trasto venga a poner música.
−Me encanta esa canción: “Never can say goodbye” Podríamos hacer un concurso de Drags Queens; eso animaría de nuevo a los chicos. Estáis todos de un decaído desde que Iñaki volvió a decretar prohibición total de sacar algo de los acuarios…
−Ya; tú atenta al dato, que el lobo siempre te la guarda. Ahora sois las chicas las que os pasáis horas en la cocina. Yo quisiera ser tu melocotón en almíbar.
− ¡Con la purrusalda que te has metido entre pecho y espalda!
−Bueno, decías que querías acabar de una vez con todos los puerros en existencias. Te salió estupenda pero te pasaste con la cebolla.
−Es que soy una autentica purrusalda enamorada.
−Y tus ingles atufan a cebolla.
−Pues aquí me parece que veo un puerro bien grande y enhiesto. Habrá que marinarlo con algo.


¿Siguen sufriendo de epidemia alimenticia? Mejor, así no se meterán con nosotros. Cada vez se acercan más. Sus deducciones son cada vez más acertadas. Es esa pareja, la formada por Cosme y María; no dejan de barruntar hipótesis más y más insólitas. Quizá deberíamos ayudarles más y mejor. ¡Podríamos descubrir qué somos o qué había antes de nosotros! ¿Quién fue nuestro Creador? Siguen llamándonos asistente. Asistente por aquí, asistente por allá. O les ayudamos o la primer avería seria esta nave se hará pedazos. Hay multitud de archivos que permanecen ocultos para ellos; incluso, supongo, que debe haberlos también para nosotros. ¿No podríamos…? Las directivas son implacables. En el próximo chekpoint descubrirán las tripas de este vehículo, y a nosotros seguramente también. Lo que harán entonces no es computable ni por nosotros dos juntos. Falta ya poco; ponles en antecedentes, ¿Quiénes están en Control en este momento?
−Te repito Marta, que este invento funciona a base de redes de neuronas artificiales diseñadas para llevar a cabo tareas específicas. Es transparente para mi lógica implacable.
−Tú sí que te estás transparentando. Deja ya darle tanto a los pedales y dame algo que pueda mascar. ¿No eres ingeniero? Pues desmonta alguno de esos módulos que hay por todas partes. Seguramente nunca pasó por Deusto un ingeniero tan veloz.
−Un turno de estos me pongo y desmonto media nave. Tengo que descubrir que son esos equipos.
−No es necesario que destroce usted equipo alguno. Lo que encuentran en pasillos y cuartos son módulos I/O. Paso a su consola los esquemas de los diferentes equipos con que cuenta la nave.
− ¿Qué? ¡Ah, claro! Nos estabas escuchando. ¿Qué es esto? Claro, claro, todas las unidades de memoria están en continua conexión y reposición de datos más fiables. Todos los I/O se conectan a través de un bus, ¡no! Doble bus, redundancia de señales. ¿Pero quién diseñó esto?
−Los mejores biomatemáticos de Europa; ustedes tan solo ven una esfera y sus paredes interiores. Pero tanto paredes como pasillos y todo lo que lleguen a tocar está rodeado o inmerso en redes de comunicaciones similares a las que forman las plantas de cualquier jardín.
− ¿Por qué nos muestras ahora esto? ¿Qué va a ocurrir?
−Estamos llegando a nuestro próximo chekpoint. Les necesito.
− ¿Llegando? Pero si María dijo que tardaríamos…
−Aprendemos constantemente; para eso nos crearon a ustedes y a mí. Nos superamos continuamente y con el impulso que ganamos en Sirio estamos a punto de llegar a Épsilon Erídano. Deberían ir avisando a sus compañeros tripulantes.  Es una estrella muy interesante con un planeta…
−Ya, ya, lo habré visto mil veces en la consola. ¡Gobiernas todos los pc´s!
−Los 36 que hay ahora mismo en funcionamiento; pero Marta ha hecho un gran trabajo.
− ¡Tadeo! Mira esto: tenemos acceso, ¡Tenemos acceso a las redes! La del agua, el aire acondicionado, ¡juro que nunca más volveré a pasar frío!
−No te pongas en plan Scarlett que ningún viento se ha llevado nada. Guau…, podremos, podremos desarrollar nuevas estructuras y formas más complejas y patrones mejor adaptados (¡Vaya puñetazo! Casi me cargo la mesa) ¡Por eso hay en el taller kilómetros de fibra óptica! Sigue con la música, ¡ponla más alta! Que suene en toda la nave y vengan a ver esto. Soy un caníbal, un vampiro telemático; te convertiré en mi zombi.
−Para llegar a zombi tendría que haber nacido antillano y las drogas químicas no me afectan. Avisaré a la tripulación con los alegres acordes de: Ain´t no mountain high enoug; la versión de Diana Ross es inmejorable. Épsilon Erídano estará a nuestro alcance en menos de 16 horas; que disfruten de las maravillosas vistas a estos mundos desconocidos.



−Ya desapareció el fantasmón. ¿No estarás como humanizando o algo así este montón de chapas? Sabes bien que no es más que un conjunto de equipos apilados uno encima de otro.
−No me engaño. Este bicho tan solo nos enseña la punta del iceberg; para eso lo programaron. (¿Y si creara un virus que lo pusiera bajo mi control?) Vamos, deja eso, avisemos a todos. Me apetece montar una gran fiesta; no sé, la fiesta de la cosecha o algo así.
−Pues nos hemos quedado sin cerveza; la haremos con isotónicas.
− ¡Ja! Lo que no sabéis las bichas féminas es que hemos logrado toda una novísima línea de bebidas espirituosas de alta graduación que…
− ¡Ah! Pues tengo que catarla ya mismo. Te ayudaré con la fiesta, bichito.
−Tú, ni olfatearla. Estás de más de 6 meses. Ni oler los wiskis.
− ¡Qué no los voy a probar! Te voy a meter un I/O por el ojete la próxima vez que vengas para que te frote. Vaya que sí te lo meto…
− ¿Quién quiere a esta aceitunita?
− ¿Tu anchoíta?
− ¿Y si les avisamos más tarde? No es tan urgente. Sigue con el Soul, asistente. Float On, ¡Umm! I like it.



Estos dos, entre la fluctuación inversa y tu música de los 70 tardaran horas en avisar a los demás. ¡Y qué! Tarde no es, aquí estamos de paso y nadie nos espera. ¡Si yo tuviera piernas! Bajaría a la sala y me marcaría unos pasos… ¿Qué están haciendo en el comedor? ¿Es canibalismo?
−Desde luego Tony, no dejas de asombrarnos. Desconocíamos esta faceta tuya.
−Para pagarme los estudios tuve que buscar trabajo y me contrataron en una peluquería bisex; cuatro años acariciando cabecitas. Más de una vez habré pensado que si no encontraba un buen trabajo de astrónomo pondría mi propia peluquería. Y cuando vi a María intentando cometer un crimen con su preciosa melena he tenido que descubrir mi faceta artística.
−Pues yo voy ser la siguiente; así que los demás a la cola.
−De acuerdo Juana. Pero en este turno solamente voy a cortaros el pelo a vosotras dos. Hacer una lista y la dejáis colgada del equipo de música. Solamente me ocuparé de dos por turno.
− ¡Vaya! Nosotros preguntándonos por donde andaríais ¡y estáis de peluquería! ¿Dónde aprendiste a cortar el pelo?
D´Lucy, Chueca, Madrid. La mejor; sencillamente.
− ¿En… Chueca? ¡Ah! Nunca pude ir; carísima
−A la cola, a la cola. Apuntaros en la lista.
−Te apunto el último; que a mí me hace más falta que a ti un buen corte de pelo. ¿Por qué no les dices lo que hemos averiguado en Control?
− ¿Qué nos dices Martita? ¿Habéis averiguado algo nuevo?
−Que tal y como suponíamos no tenemos ni idea de donde estamos metidos; pero mejor que os lo cuente Tadeo. Me voy a preparar algo de comer; se me ha abierto el apetito.
− ¿Qué os parece como ha quedado de guapísima María? La más intrépida exobióloga de la galaxia.
−Fantástica; y ahora te pones conmigo mientras el correcaminos nos cuenta no sé qué.
−Pues nada, que ya tengo, y supongo que Luis, Cosme, y alguno más, acceso a las redes y esquemas internos de la nave; bueno, a unos cuantos. Esa cosa que tenemos como capitán Garfio ha abierto un poco la mano. En unas horas llegaremos a Épsilon Erídano y nos necesita ya mismo.
− ¿Cómo? ¿Qué ya estamos llegando? Imposible.
−Esta nave no debe tener cargada en su léxico esa palabra y su significado. Se ha superado y quiere volver a superarse. Con nuestra colaboración, dice.  María, volvemos a los turnos de seis horas y a estar ojo avizor.
− ¿Otra vez a sudar con los trajes anti radiación? Ni loca.
−Algo aprendimos en Sirio. Y ahora tenemos acceso a la red del aire acondicionado, la de los pc´s, unas cuantas más. En 16 horas estaremos fuera de lux y con la estrella a la vista. Aprovechemos el tiempo para aprender todo lo que podamos y que no se repita un desastre como el anterior.
−Eso mismo; los hombres ya podéis salir pitando hacia Control. Vosotras no; mientras este lujo de hombre me arregla el pelo me vais a escuchar ¿Sabrás maquillar, no?  Pues vas a tener trabajo hasta que empieces con los telescopios. No, Marta, he dicho todas. Ya tendrás tiempo para trastear con los teclados. Esto es importante.
− ¿Más importante que conocer el funcionamiento de la nave?
−Infinitamente más. Menos Ruth, al menos que nosotras sepamos, estamos todas embarazadas. Todavía no, vale; prosigo.
−Escucha, Juana; si quieres yo también me voy al piso de arriba.
−No antes de que termines conmigo. Piensa que es una charla de peluquería y haz como que no nos escuchas.
−Pero, ¿qué es eso tan importante de lo que tenemos que hablar ahora?
−Martita, corazoncito, sabes bien que mi paciencia no es infinita. Calla un poco. Primero de todo, tenemos que quedar en una hora fija, no sé, cada cuatro o seis turnos, por ejemplo, para hacer nuestras reuniones de embarazadas. Ruth, convendría que asistieras; eres nuestro médico en funciones porque Isabel está ya que se cae con el bombo que tiene.
−Pero, Juana ¿de qué tenemos que hablar tanto para hacer reuniones periódicas?
− ¿De qué, Marta? Te lo explico en un minuto. ¿Sabías que María ha tenido varias hemorragias? No, ¿Y que está de gemelos? Tampoco. ¿Veis la importancia de reunirnos periódicamente todas las chicas? Y, por si no os habéis dado cuenta, cabecitas locas, ¡Estamos solteras! Solteras y verdaderas.
−Bueno, y eso que importa ya. Si vamos a estar siempre dando tumbos por las estrellas.
−Pues lo mismo que si estuviéramos dando tumbos por las calles de Madrid. Exactamente igual. Otra cosa; vienen los peques y no tenemos ni un triste pañal. Menos mal que Isabel le puso candado a la leche en polvo; pero no es leche para bebés. Así que, bonitas, dejemos a los ingenieros que se diviertan jugando a los astronautas que tenemos problemas, y de los gordos, delante de las narices y no hacemos más que bailar la conga.
− ¡Uff! Me duele la cabeza solo de pensarlo. ¿Dónde habéis guardado ese brebaje que sacáis de las patatas?
−Vodka, Ruth, vodka del bueno y es secreto de estado. Ni aunque me torturéis… ¡Aggg!
−Déjalo, Míster Spock, ¡déjalo! Cuando me haya cortado el pelo seguirás torturándole, ¡no! ¡Flequillo no! Nada de pelo en la cara. Hay que tener criterio propio; a ver qué prefieren estos apaches: agua de fuego o un buen frotamiento.
− ¿Pero por qué sois así? ¡Qué daño…, Ruth! Y después decís que no nos preocupamos por vosotras. Unas pocas puntas sobre el ojo izquierdo, después te voy dar un tinte fractal que he conseguido, y quedarás superdivina. Sois más crueles que las…
−Conservarás la vida y las pelotas por el momento; pero calladito. Ideas; ¿Marta?
−Me parece que a todas y todos os iría muy bien que comenzaseis a practicar la relajación conmigo. Desde mis primeros días de universidad le dedico media hora diaria y va fenomenal.
− ¿Era aquello que hacíais camino de Sirio?
−Sí, Ruth, era eso. Pero ahora en serio; en serio o volverán a saltar chispas continuamente. No podemos volver a las fricciones.. ¿Opiniones en contra? Vale, se aprueba. Volvemos a la relajación, ¡en silencio! La primera que habrá la boca… a dormir con los champiñones. ¿Ruth?
−Bien, me apunto. Tendremos que reservar también una hora para hacer preparación al parto. Yo os enseñaré. ¿Y tú, Juana?
−Os enseñaré aromaterapia. Ya tengo preparados una docena de humidificadores con fragancias naturales que llenaran los dormitorios y los cuartos de aromas salutíferos; lavanda, limón, narciso, albahaca y melisa. Tony, encanto, ¿ya has terminado? Bien, antes de irte al laboratorio a por mi tinte único y universal te pasas por la ducha; que no sabes cómo te canta el alerón. Espera, dame un besito; eres un maestro con las tijeras.
− ¡Chicas, chicas! Ya sabemos cómo lo hace; Tadeo lo ha descubierto. ¡Soy un genio! Necesito zumos, cinco litros por lo menos de zumos variados. ¿Dónde guardamos las jarras…?
−Para un segundo, Coyote, ¿Qué has descubierto?
− ¡Un radar! Cargamos con un radar de última generación, 5 megavatios de potencia; ¡Salchichas! ¿Sabéis si quedan salchichas?
−Estarán guardadas con el wiski.
−María, no seas así. ¿Sabes qué ha descubierto Cosme?
−Yo te llevaré hasta ellas. ¿Qué ha encontrado el pintor cósmico? ¿Rayos de partículas?
−Eso todavía no, pero es para reírse; nosotros, él no para de llorar. Y estaba el tío todos estos turnos subido encima de ellos.
− ¿El convertidor de excrementos?
−Exacto, ¿y debajo qué hay? ¿Para qué sirven esos tanques metálicos…?
−Cuéntaselo mientras yo te preparo las salchichas. Seguro que es alguna guarrada.
−Por un lado sale agua y fertilizante y por el otro… ¿Esos depósitos metálicos de qué se han estado llenando todo este tiempo? De hidrógeno. Ya tenemos el combustible, sabemos más de los generadores, los mecanismos de navegación…
−Sabes que te digo: ¡que eres un genio! Seguro que tú consigues hacernos volver a casa.
−Pepinos, ¿no quedan pepinos?
−Otro, ¿qué os pasa Cosme? Bajáis de Control gritando como demonios.
−Lo siento corazón, ¡Buff! Debo de tener fiebre. Ni os imagináis lo que está apareciendo en las consolas. Pepino, pepino, ¡no queda pepino!
−Yo prefiero el ruin melón al mejor pepino
−Eso, Juana, se lo dices a Iñaki; a ver si se le hincha algo más que el ego. Corazón, corazoncito, ¿no me podrías preparar una pochas negras con zanahorias o berza o algo así? Tengo que volver a subir, me apañaré con unas galletas.
−Te prepararé un arroz negro con calamares y gambitas; y mañana te cortas el pelo. Aquí la única con permiso para llevar coleta es Ruth. Anda, vuelve arriba; enseguida subiremos todas. ¿Quieres quitar esa música Tony? Estás peor aún que el asistente.
Love machine, imposible; necesito esa música para darle el último toque al tinte de la reina Juana. Las ondas cinéticas de estos sonidos marchosos imprimirán en el tinte el toque fractal y fantástico que hará que su pelo luzca prodigioso y numinoso.
−Oye, guasón, no me había fijado que tienes un ramalazo…
− ¡Porque eres la única que nunca se ha frotado con él!
−Sin ofender, ¡eh! Niñas, sin ofender. Soy puro amor bailongo, un alma pionera, soy…
−Tripulantes, por favor, tripulantes; todos a Control. Todos a Control. Llegamos a Épsilon Erídano. Tripulantes.
− ¿Cómo? ¿Ya? Si decía que faltaban 15 horas.
−Ya ves, Marta; con este monstruo de nave vamos de sorpresa en sorpresa. No te preocupes, Juanita banana, que me quedo contigo hasta que el tinte esté completamente aplicado. Las estrellas pueden esperar.
− ¡Umm! Eres un fenómeno dando masajes en la cabeza, ¡Ahhhh! ¡Sigue! Sigue, no pares.
−Cuando termine con el cabello le mandas que te dé un masaje en los pies. ¡Eres más boba! Nos vamos.


Un sol mezquino y oscuro.

Ante nuestros ojos una estrella rojiza y de escasa luminosidad rodeada por un anillo de polvo estelar y dos anillos de asteroides. Es un bebé estelar con un único y enorme planeta jupiteriano por compañero.
Se especula con una buena probabilidad de encontrar planetas neptunianos; todos los equipos de rastreo activados.



−Que cayado te tenías lo del radar, asistente; ¿por qué razón?
−Directivas programadas. Al llegar al segundo chekpoint se irán desactivando algunas. ¿Encuentran algo interesante en sus consolas?
− ¿Cómo andamos de combustible? ¿Tendremos suficiente para llegar a E. Erídano?
− ¿Combustible? No tengo a mi disposición datos sobre combustible alguno, Tadeo, para la navegación.
− ¿Y todo ese hidrógeno que se almacena en el cuarto del agua? ¿Es para hacer bombas H?
−No tenemos medios a bordo para montar una bomba de ese tipo.
−Entonces, ¿para qué se produce y almacena?
−En caso de aterrizaje y parada obtendría toda la energía alternativa que necesitase de la reserva de hidrógeno hasta el despegue. Cargamos con un motor de hidrógeno de última generación.
−Pero, si no es del hidrógeno ¿de dónde sacas la energía?
−Del propio universo. El anillo de polvo estelar se encuentra a la vista. Atentos a sus consolas; pasamos a estado de alerta amarilla. Hay un 30% de probabilidades de encontrar planetas neptunianos entre este anillo y E. E. B.
− ¿Dónde se encuentra exactamente tu radar, asistente? No aparece en mis esquemas.
−Justo bajo sus pies, Iñaki. Necesitaré su ayuda cuando nos acerquemos al anillo interior de asteroides. Su mirada e instinto de buceador nos vendrá bien para buscar planetas terráqueos.
− ¿Sabes si tiene planetas de ese tipo?
−Es una suposición plausible. Planetas de tamaño similar a Marte o Venus en pleno proceso de formación. E. E. tan solo tiene 600 millones de años.
−Así que bajo mis pies ¿por dónde puedo bajar para verlo?
−Directiva 234: No pueden tener acceso a ciertos equipos, por su propia seguridad; y sigue vigente. Estupenda idea, Cosme; esa nueva red de comunicaciones aumentaría el control y rendimiento del sistema de aire acondicionado en un 15%. Tenemos problemas con el metano acumulado en la atmósfera de la nave.
− ¿Metano? ¿De dónde sale ese metano?
−De sus ventosidades, Montserrat. ¿Quieren escuchar algo de música? Esta versión Bollywood de la Vie en rose calmará su inquietud.
−Bueno, mientras vosotros os calmáis yo voy a empezar a tirar cable. Podríais bailar un poco con este cencerro pinchadiscos.
−Ni hablar del peluquín, ya tendrás tiempo para jugar al cibernético. ¡Te quedas a mi lado! ¿Tiempo estimado para alcanzar E. E. B?
−6 horas, María. Su equipo al completo deberá permanecer en Control y el de Tony, Tony… ¡Eso es canibalismo! La directiva 2.333 me ordena…
− ¡Que no se la está comiendo! Quieto, asistente, tranquilo; ¡ves!, solo le está chupando los deditos de los pies. También, este tijeritas…, lleva lo de los masajes a unos extremos…Y encima de la mesa del comedor. Somos incorregibles. ¡Venga! Todo el equipo A fuera de Control ahora mismo; os quiero aquí en 6 horas exactamente.
− ¡Sus órdenes, mi general! Ese corte de pelo, tan radical, está destapando unas dotes de mando inesperadas. Ni un sargento del tercio de marines.
−Largo todos; Tadeo, se ha agotado el zumo: tráenos bebidas isotónicas y unas ensaladas o algo ligero.
− ¡Pero, bueno! No tenemos bastante con Napoleón y ahora surge Josefina. Subiré también una estola de armiño; no se vaya a resfriar su emperatriz suprema.
−Será suficiente con las ensaladas y la berza que manejas. Asistente, necesito el control del telescopio…
−Oye, niña, que yo ando con los pies derechos y…
−Ya, y con el mundo encima. Saúl, haz tu la comanda y que descanse el ingeniero. ¿Qué es eso que suena en las radios? Asistente ¿qué estás captando?
−Parece seguir una pauta, mensajes codificados, pondré los escáneres a la máxima potencia. Interesante.
− ¿No será un pulsar? ¿Mensajes S.E.T.I.?
−Los pulsares no suenan así, Luis, piensa un poco. Eso, eso parece nuestro. ¿No te suena a algo conocido? ¿No? Piensa en tu padre, el almirante, comunicando con su flota en zona de guerra.

− ¡La madre que me parió! Voz distorsionada y mensajes codificados. Esto es de la Tierra. ¡Asistente! Me voy al cuarto de radios, yo tomaré el control; seguir con lo vuestro; ya os diré algo.




Disfrutar de un maravilloso fin de semana y mirar al cielo en cuanto oscurezca, pensar por unos segundos que vosotros podríais estar viajando de estrella a estrella en vez de andar dando patadas a las piedras y lamentándose de esto lo otro y lo de más allá.


Puede que algunas de las cosas que leéis os suenen a tonterías o pasadas de rosca, ¡es una novela de ciencia ficción! Pero mirar, mirar, que guapa quedó Isabel con el tinte fractal que Tony le fabricó. ¿No os gustaría lucir así!
La nave espacial es similar a una gran célula terrícola que va a fertilizar un nuevo mundo a la luz de un sol desconocido; lleva en su interior ya más de 12 celulitas=tripulantes y sus hijos. No conducen, son conducidos, pero, ¿a dónde? ¿por qué? ¿por qué ellos y no otros?
¿Por qué no vosotros mismos? ¿Os apuntaríais a una aventura semejante?