miércoles, 29 de enero de 2014

Herreria de Compludo, Molinaseca.

Son muy pocos los peregrinos que al bajar de El Acebo de San Miguel, que es el nombre completo del pueblo, se desvían para conocer la Herrería de Compludo.  Y no saben lo que se pierden. En cierta ocasión, abril de 2.001, bajé hasta allí con tres caminantes que tenían interés por conocerla. Es una fuerte pendiente, pero después de bajar desde Manjarín esto ya no es nada.

La Herrería de Compludo se cree que fue realizada por San Fructuoso en el siglo VII, y es Monumento Nacional desde 1.968. Ante nuestros ojos podemos admirar una ferrería que data de los tiempos del Reino de Asturias, tal vez de cuando Alfonso III.
http://www.turismoactivobierzo.es/herreria-de-compludo.html


La herrería utiliza la fuerza motriz del agua que baja por el arroyo cercano y hace impulsar el martillo pilón. El sistema de introducción de aire en el fuelle es llamado de "forja catalana" que ya utilizaban los romanos. Y además se puede ver todo el utillaje de la ferrería. Nos podemos imaginar forjando espadas y escudos para ir a las batallas contra los morucos, tal vez a los Templarios cabalgando a dúo, los frailes orando en las cuevas del Valle del Silencio, y muchas cosas más.
Si podéis y tenéis tiempo no dejéis de visitar la Herrería de Compludo. Solo hay que tomar un desvío desde El Acebo de San Miguel.
Herreria de Compludo


Después continuaremos bajando y al llegar a Molinaseca darnos un homenaje comiendo en el estupendo Llantar de Muriel, el restaurante de La Posada de Muriel. Si es temporada de setas es casi pecado pasar de largo sin probar las maravillosas setas del Bierzo, y todo bien regado con los caldos bercianos.
El Camino de Santiago tiene muchos más rincones mágicos de los que vienen en las guías.