domingo, 24 de febrero de 2013

Camino de Santiago por la montaña. De La Ercina a Boñar.

Ayer, como estaba de descanso, acompañé a Rafa y Rosi para preparar la próxima etapa por el Antiguo Camino de Santiago con mis amigos de la Asociación Leonesa de Amigos del Camino de Santiago.
Nos acercamos en coche hasta la Estación de La Ercina y nos fuimos al bar para hablar con la gente del lugar y buscar un camino alternativo a la carretera para andar desde este punto hasta Acisa de las Arrimadas. Es ponerse a investigar y encontramos por todas partes gentes que guardan recuerdo de aquel Viejo Camino de Santiago que atravesaba las montañas para llegar hasta Compostela.


En en el tiempo que lleva tomar un café, estábamos a 3º bajo cero, nos indicaron un camino que sale del barrio de La Estación para subir a La Loma, y después seguir por el Camino de León. Ojo al nombre: El Camino de León; La Ercina es la salida natural del Valle de Sabero y para poder bajar a la capital tenían un camino que va por el monte, no por el fondo del valle, seguramente para evitar portazgos y otros impuestos de pago al pasar por tierras de nobles.
Vas por el monte, entre robles rebollos, siguiendo una pista forestal que han abierto para la conducción de gas natural. Se va de la marca 42 a la 39; después se baja por este camino que véis en la última foto diréctamente a Acisa de las Arrimadas.
Pena de tiempo, porque las vistas desde estos montes son estupendas. Pero al menos, de vez en cuando paraba de nevar y salía el sol. Aprovechamos para hacer algunas fotos.

Abandonamos el viejo Camino de León para bajar a la ermita de San Antonio y Acisa.
No es un meteorito lo que señala Rafa: es una piedra de sal de las que dejan en los praos para que vayan a lamber las vacas y los potros del lugar.



De Acisa salimos por un camino, bien señalizado, para subir a la iglesia de Santa Marina. Muy bonita e interesante. En especial la torre de la iglesia. Al parecer está realizada sobre un torreón levantado por las legiones romanas en su guerra contra Cántabros y Astures.
En la Edad Medía, fue reutilizado por la Orden del Temple, y con otras dos torres más formaban un triángulo que protegía la Encomienda Templaria del Valle de Boñar. No quedan rastros templarios pero si otras cosas muy interesantes.

En el torreón hay un ventanuco orientado a la puesta del sol. Adornado con tres estrellas; las inferiores, de 8 puntas simbolizan la Esperanza y la Caridad.
Pero la superior un distintivo de los Caballeros de Santiago. Durante algún tiempo fueron los Caballeros de Santiago los que vigilaron esta zona.

Otra cruz, en este caso, en un lateral del templo, muestra sobre la cristiana de cuatro puntas, una estrella de seis puntas, el símbolo de la Justicia, y una cruz ¿gamada? de cuatro puntas, símbolo solar por excelencia.
En principìo pienso que es la marca del cantero que levantó la iglesia, pero si conservara restos de pigmento rojo entonces no habría duda alguna: ¡es la cruz de los Caballeros Templarios!
El mejor libro que conozco sobre los Templarios en España es el de Xavier Musquera:
http://caminodelasluciernagas.blogspot.com.es/2011/03/los-templarios-en-espana.html

Pero de lo puede quedar duda alguna es que esto fue territorio de la Orden de Santiago. Estas lápidas con su espada son innegables. El primer Camino de Santiago por la meseta pasaba por aquí. De Pamplona y los puertos vascos venían caminando al refugio de los castillos de la Cordillera Cantábrica.
Después de pasar un buen rato marchamos para Barrillos, que está a unos 200 metros de distancia. Hay que bajar a la carretera para después subir a Los Remedios.

Barrillos de las Arrimadas, que tan buenos recuerdos me trae de la infancia, cuando iba a pasar los veranos en casa de Confe y la tía Parines, jugando a los apaches y comanches por los Nogales del cura, está muy bien cuidado. Todas las calles bien asfaltadas y con jardincillos en cualquier rincón del pueblo.

Por la iglesia de Los Remedios pasaba el antiguo Cordal de la Varga.
Era un camino por el que bajaban con los rocines (los potros, para el que no haya leído El Quijote) desde las montañas de Lillo y Vegamián; pasaban por aquí y después subían por donde nosotros hemos pasado para bajar hacia Fresnedo de Valdellorma. Siguiendo el río Valdellorma y el Ricacho de Nava bajaban hasta Gradefes. De este punto podían ir a las ferias de ganado de Mansilla de las Mulas y Sahagún.
Y de vuelta a la montaña.
El Camino de Santiago está contínuamente cruzandose con las Cañadas de las Merinas, los Caminos Rocineros, y otros muchos caminos que fueron muy importantes durante siglos y de los cuales ya ni hemos oído hablar.
Quien llegó a ver cómo bajaban en rebaños las ocas por la orilla del río Valderaduey al mercado de Sahagún sabrá de lo que hablo. España fue una sociedad agrícola, ganadera, minera, hasta los años 60 del siglo pasado.



Después bajé hasta La Devesa por esta senda que os he comentado; y que está bien señalizada con estacas y flechas amarillas. El verano pasado metieron una aplanadora y ahora no hay ni charcos por mucho que llueva.
Paré a tomar unos chatos en el bar que hay frente a la iglesia mientras esperaba que Rosi recogiera a Rafa. Estaban fotografiando el interior de la iglesia de Acisa.
Nos fuimos a comer a Boñar y por la tarde mas cosas interesantes.


Rosi contactó con los dueños de la casa rural de La Losilla. Casa Hilario:
http://www.casahilario.com/index.php
Un lugar precioso para descansar lejos del mundanal ruido, y nos invitaron a su casa. Allí nos esperaba Pelayo, un encanto de hombre, que nos dejó ver información por él mismo recolectada durante años sobre el Camino de Santiago que pasa por estas montañas.


Tras tomar café nos acompañaron para visitar la iglesia de La Losilla. Levantada una ermita en la Alta Edad Media por el Conde Guisvaldo Braoliz, (enviado papal para ayudar al rey asturiano Alfonso III en sus campañas contra los mahometanos) y su esposa Leuvina para dedicarlos a San Adrian y Santa Natalia,; cuyos restos trajeron desde Roma.
 Lo cual generó durante siglos gran actividad monacal y eclesiástica. Tras la desamortización de Mendizabal los restos de los santos abandonaron el lugar. Hoy día son custodiados por las monjas benedictinas de Santa María de Carvajal.
Cuando los peregrinos acompañan a las monjas para el Cántico de Completas y la Bendición al peregrino en el albergue de la Plaza del Grano tienen la oportunidad de conocer los restos de estos dos santos de tradición tan leonesa.
Adríán, Natalia, Froilán, Isidro, y tantos otros, son nombres típicos del Viejo Reino que pasaron al acerbo común de la patria España.
En un concilio celebrado en este lugar en el año de nuestro Señor de 920, los obispos Cixila, Fruimino y Fortis consagran el templo dedicado al Salvador ante la mirada complacida del rey Ordoño II.
Actualmente la iglesia de La Losilla cuenta con este interesante retablo barroco dedicado a los santos.


También, en un rincón, se conserva una lápida romana con una inscripción que recuerda a un general de las legiones, amigo del emperador Antonino Pío y preceptor de Marco Aurelio (el de Meditaciones, por si alguno lo ha leído) y que en este valle de Boñar debía tener una mansio y aprovechaba para tomar de vez en cuando las aguas en el Balneario de San Adrián. A los romanos les encantaba tomar baños de aguas termales.
La inscripción se podría traducir como:
"A Júpiter Optimo Máximo. Por la salud del Emperador César Tito Aelio Adriano Antonino Augusto Pio y por la de su casa. Quintus Iunius Rusticus, Cónsul, Legado Augustal pro praetore. Provincia Hispania Citerior"
Tal vez, este Legado Augustal, llamado Quinto Junio Rustico, fuera procedente de estas tierras, pues Trajano, Adriano, y los emperadores ya nombrados eran romanos nacidos y criados en Hispania.
Lo que se puede todavía encontrar por el Camino de Santiago solo lo debe saber el propio San Salvador en persona.
http://www.lalosillaysanadrian.es/modulos/modulos_historia/inscripcion.htm




Después, Pelayo tuvo la inmensa deferencia de acompañarnos, bajo una intensa nevada, hasta la chiquitina y preciosa ermita de San Adrián. Y que resultó ser una joya llena de misterios y maravillas escondidas.

Antes de entrar al pequeño templo, Pascual tiene la llave, una lápida con escritura Leonesa Cancilleresca; la que se utilizaba en los tiempos del Reino de León. El de León, (No, no es ese reino en el que salen Gandalf y los enanos buscando tesoros)
Y la inscripción reza como sigue: "Salve, hija de Dios Padre; Salve, Madre de Dios hija; Salve Esposa (del Espíritu Santo)"
"Quien entra en esta aula o morada de Dios sin intención recta, de nada le valen sus votos ni sus dones. Deben, pues, los que aquí entran, deponer intenciones torcidas y malas"



Una de las cosas que mas me llamó la atención es esta puerta tapiada y que muestra una preciosa imagen de San Salvador; pues originalmente fue una iglesia dedicada su advocación el siglo X de la era cristiana al lado mismo del famoso Balneario, que ya era conocido desde la época romana por sus aguas salutíferas.
Por lo cual durante mucho tiempo el lugar fue conocido como San Adrián de las Caldas.
http://www.lalosillaysanadrian.es/modulos/modulos_historia/ermita.htm

Pelayo nos contó una maravillosa leyenda sobre esta puerta tapiada.
Eran los tiempos del rey Alfonso VI de León, que tenía una hija llamada Urraca fruto de su primer matrimonio con Doña Costanza de Borgoña y al enviudar se casó con Zaida, hija del rey moro de Sevilla, fruto de este enlace tuvieron a Sancho que murió en la batalla de Uclés, y a Elvira y Sancha.
Bueno, el caso es que estas dos hijas pequeñas de Don Alfonso necesitaban pasar el verano tomando las aguas del Balneario de San Adrián. Eran dos muchachas muy curiosas que siempre pleiteaban por quien tenía preferencia para entrar o salir de algún lugar. Al ser la puerta del templo tan pequeña que tan solo permite el paso de una persona y previendo follón doña Zaida puso en antecedentes al abad del caso.
Y se decidió hacer una nueva puerta en el muro norte por el cual las infantas podrían entrar y salir cuando les plugiera o plugiese, incluso caminando a la par.


Otro par de inscripciones en letra cancilleresca leonesa. La iglesia de San Adrián es una pequeña joya para los historiadores.


En un prado enfrente de la iglesia hay una fuente dedicada a Santa Natalia del cual se puede tomar el mismo agua de la que disfrutan en el Balneario.
La inscripción dice algo así:
Manantial de Santa Natalia, de muy medicinales aguas termales. La inscripción reza lo siguiente: Que el ángel Rafael riegue tu corazón con el agua viva, para que cuando te hayas llenado de EL seas la Aguadora donde los caminantes sacien su sed en tu fuente y curen sus heridas EN TU REGAZO.



No solo bebimos el agua riquísima, mana todo el año a 37ºC, si no que también llenamos las botellas que llevábamos.




El Balneario de San Adrián no pudimos visitarlo pues estaba cerrado.
Al parecer ahora es propiedad de una marquesa andaluza. Tal vez en una próxima visita podamos conocerlo por dentro y disfrutar de un lugar tan encantador.