jueves, 6 de septiembre de 2012

Una mariposa con tres alas. Capitulo segundo

   El segundo capítulo de Una mariposa con tres alas nos conduce a una extensa discusión entre Glenn, el astronauta peregrino, y sus dos compañeros españoles: Sebastián, el marino vasco y Ñito.
El americano aprovecha la larga marcha para intentar transmitir algo de su extensa cultura científica a sus compañeros de andadura. ¿Qué sabemos del Universo? ¿Conocemos el origen de la vida? ¿Qué nos pueden aportar los continuos descubrimientos científicos en todos los órdenes de la vida? ¿Es un Camino o tan solo una búsqueda de señales para orientarnos hacia una vida mejor y más sana? ¿Merece la pena seguir investigando? ¿Qué sabemos de nosotros mismos? De lo que realmente somos o podemos llegar a ser. ¿Existe algo atemporal que sea razón y condición de lo que vemos y percibimos?

Espero que os interese y disfrutéis con su lectura.


Capitulo 2

− ¡Ya vale, Ñito! ¡Calla un poco! Casi me sangran los oídos de tanto como bramas. ¡Para ya! Ya pasó. Cálmate.
− ¿Qué me calme? ¿Pero tú has visto al payaso ese cómo nos ha puesto? ¡Y casi nos lleva a los cinco por delante! Puñetero pastillero que encima tuvo el cuajo de bajarse del coche y decirnos que deberíamos llevar puestos chalecos reflectantes. Porque me sujetasteis que si no ahora mismo ese chalado estaba en urgencias de algún hospital.
−Vamos a calmarnos todos un momento. Y reflexionar un poco. Ñito, tú nos has metido en esta aventura y por ti no estamos ya en Compostela de regreso a casa. Si los compañeros peregrinos tardan en llegar hasta aquí ¿qué hacemos? ¿Pasear por la playa? Sí, ese loco al volante casi nos mata a todos, pero ahora estamos aquí. En una carretera que discurre por un pinar y no se ve un alma en kilómetros.
−Gracias, Jan, por parar este toro insular. Yo os indicaré. Un poco mas adelante hay una casa de vacaciones donde quizá podamos parar a comer y esperar noticias de nuestros amigos. ¿Tú que opinas, Glenn?
−La muerte y el vino; esto me parece España cuanto mejor la conozco. Y de este susto podíamos sacar buenas ideas en vez de discutir entre nosotros.
− ¿Cómo por ejemplo? ¿Tengo que ponerme un chaleco reflectante para caminar hasta la playa?
−No sería mala idea que hubiéramos adquirido uno de esos chalecos cuando dimos los primeros pasos camino de Compostela. Pero esto me ha hecho pensar en otro tipo de tejidos que quizá no conozcáis.
− ¿De que tejido se trata? Yo estoy interesado en el tema.
−Tejidos luminiscentes. Ya hay ropa más o menos deportiva fabricada con estos nuevos materiales; y como me parece que a este paso se nos va a hacer de noche esperando a Esteve y su grupo, no hubiera venido mal haber adquirido ropa de ese tipo para esta jornada y otras anteriores. Porque, ¡no habremos hechos kilómetros a oscuras con vuestra manía de madrugar tanto!

− ¡Caray con el astronauta! Si ya lo decía el albañil; este sabe de cosas que ni imagináis. Ropa con luz propia para el Camino; y al terminar la etapa nos vamos a la discoteca.
−Claro, ¿Qué sabéis de la naturaleza de la luz? ¿De la energía o del universo?
−Bueno, vale; dejaré de jurar en arameo y permitiré que nos ilustres con tus conocimientos mientras llegamos a esa casa de vacaciones que ha descubierto Sebastián buscando con su teléfono. Cuéntanos algo de tus meses pasados en la estación espacial. Park dice que estabas allí como Jonás en la ballena.
−Hay similitudes insospechadas. Sabemos muy poco de lo que llamamos luz y muchísimo menos de lo que es el universo. Hay partículas que al salir de los átomos a los que están unidas producen radiaciones luminosas. Nuestros ojos captan algunas de ellas; lo que llamamos el espectro luminoso, el arco iris para que me entendáis. Con nuestros instrumentos hacíamos experimentos para captar partículas invisibles en zonas inmensas del cosmos y esperar resultados.
− ¿Con vuestro laboratorio espacial?
−Estábamos conectados a multitud de centros de investigación y telescopios, tanto terrestres como espaciales. La idea es que si miras al universo en una banda de frecuencia, la propia de una partícula, obtienes una imagen. Vas buscando radiaciones y haciendo fotos como si fueran capas; y buscas el resultado final al superponerlas. Obtuvimos unas fotos espectaculares.


− Vale, ¡ya tenemos las fotos! ¿Y ahora qué?
−La imagen del universo es más completa y compleja. Vosotros miráis al cielo una noche sin luna y solo veis un fondo oscuro con puntitos luminosos por todas partes. No es mejor esa imagen vuestra de la que tiene cualquier pajarito de los que cantan en estos árboles. Y vuestra comprensión del cosmos es similar. Cuando se conocen las partículas que componen el universo la imagen es muy diferente.
− ¿En qué? Ya sé que la tierra no es plana.
−No solo esta lleno de estrellas. Esta lleno de todo tipo de partículas  y energías que comenzamos a conocer. Donde vemos zonas oscuras es polvo estelar que está formando nuevas galaxias y estrellas sin fin. Donde encontramos un agujero negro el universo se renueva. Una materia que no vemos y una energía que no logramos comprender va continuamente moldeando el universo, juntando galaxias en inmensos cúmulos con infinidad de estrellas y separando al mismo tiempo unos supercúmulos de otros. Inmensas redes de algo casi orgánico va moldeando y expandiendo el universo que conocemos como, como, como si fuera un arbusto, una planta, algo así; que no somos capaces de asimilar. 
Para vosotros, ahí fuera, solo hay vacío interestelar y el frío del cero absoluto. Somos seres orgánicos y muy ignorantes. Pero gracias a la ciencia y los instrumentos científicos nuestro conocimiento se ha ampliado.
−Pero, para un momento, ¿porqué no vemos todas esas cosas que hablas? ¿Por qué tenemos que recurrir a una ciencia cada vez más incomprensible y creeros a pies juntillas como si fueseis otro culto más, otra secta?
−Nada de cultos en estos temas; por favor. Estoy hablando de experimentos en laboratorios o de observaciones con telescopios.  La ciencia utiliza amplificadores de nuestros sentidos para mejorar nuestra percepción y matemáticas para nuestra comprensión.
−Vuelvo a repetir la pregunta ¿Por qué la necesidad de la ciencia para entender la vida y la naturaleza? Será para manipularla. ¿No somos seres que razonamos y discurrimos? Si comprendo o no comprendo algo será mi problema.


− Ñito, tu problema y el de todos es que aunque tengáis la cabeza de un Platón o un Einstein seguiréis a oscuras respecto de los misterios de la vida, la naturaleza, y el universo si no exploráis todo lo que podaís. Así nos va: de guerra en guerra y tiro por que me toca; un completo desastre. 
Intentaré explicaros el porqué. Pensamos que la vida en este mundo nació en las oscuridades del océano, hace miles de millones de años. A kilómetros de profundidad, sobre los restos de los volcanes sumergidos, aparecen fumarolas, pequeñas rendijas por donde se escapan los gases que han quedado atrapados entre las rocas. Se forman columnas de burbujas que van subiendo hacia la superficie y explotan. Las burbujas contienen agua, gases y todo tipo de minerales encapsulados. ¿Lo imagináis?
−Bueno, vale, burbujas en el fondo del mar ¿Y de ahí va a salir la vida?
−Piensa Ñito en millones de años y trillones de burbujas en el interior de las cuales se producen las más insospechadas reacciones químicas; y un buen día comienzan a aparecer burbujas que resisten las terribles presiones a las que están sometidas bajo kilómetros de océano, gracias a algo completamente novedoso: una membrana que permite que las reacciones químicas dentro de las burbujas sigan su curso durante mucho tiempo, a salvo del océano que les rodea.
− ¿Quieres decirme que las burbujas cambiaron solas o por arte de magia?
−Sin magia alguna. El océano primitivo, especialmente los fondos marinos, se convirtió en un gran caldo de cultivo pues el agua era una especie de sopa repleta de minerales, moléculas orgánicas, etc. Tenéis que pensar que el sol era entonces un estrella jóven y las tormentas solares, con grandes proyecciones de masa coronal, eran constantes y continuas; esta energía desbordante bombardeaba el planeta y el campo magnético no sería el mismo de ahora. Millones de años mas adelante aparecerán  las proteínas, con su característico diseño de cinta enroscada.
− ¿Por qué nacieron así? Con ese aspecto de guirnaldas.
−Probablemente fue debido a que nacieron de reacciones moleculares en los fondos oceánicos; soportando la presión de miles de toneladas de agua encima. Es la presión en un punto lo que produce la guirnalda. Tal vez por el simple frote de burbuja contra burbuja girando a gran velocidad. El diseño es muy básico pero muy eficaz. Ya solo necesita que unas burbujas lo lleven de aquí para allá mientras siguen creciendo, reproduciendo, y mutando. Cuando tengamos muchos tipos diversos de proteínas aparecerá el siguiente orden de complejidad: las encimas. 
−Pero eso no son cosas vivas.
−No, decimos que eso no está vivo; pero las encimas combinan diferentes proteínas dentro de su burbuja y se reproducen. Químicamente, pero se reproducen. Solo faltan unos pasos para llegar al primer ser vivo en el planeta.
−Sigo si ver nada. Hablas de un caldo, una sopa química, con moléculas bullendo de aquí para acá. Bueno, ¿y qué? ¿De ahí que puede surgir? Te pongo a cocer moléculas cuando regresemos a Finisterre y a ver qué cenamos.
−Piensa en una olla del tamaño del planeta con el océano primitivo ocupando las tres cuartas partes del mismo, o incluso más. Y siguen cayendo meteoritos y cometas aportando un sinfín de cosas. El siguiente paso evolutivo se produce con la aparición de los priones.
− ¿Los qué?
−Los priones. ¿Os suena el mal de las vacas locas? ¿Si? Bueno; pues son un tipo de proteínas que consiguen reproducirse alterando cualquier otra proteína que tengan a su alcance convirtiéndola en prion. Quedaros con esta idea: se reproducen contagiando y convirtiendo en una réplica suya todo lo que encuentren a su alcance.
−Ya te entiendo; en poco tiempo habría priones por todas partes y tendríamos sopa de priones para desayunar, comer, y cenar. Muy nutritiva.
−Eso mismo, Ñito. Nutritiva. No es un océano de agua salada, muerto y frío; es un inmenso recipiente repleto de proteínas, encimas, priones, y otras muchas cosas que no sobrevivieron. Todo en contacto con todo; aunque eso sí, los cambios visibles solo son perceptibles después de millones y millones de años. Proteínas cada vez más diferenciadas, encimas más y más complejas; y priones a la caza y captura de todo lo que aparezca para convertirlo en un zombi prional.
−Ya te entiendo, ¿qué podría surgir de todo eso? Tendría que ser algo muy potente para no convertirse en prion inmediatamente. Algo que se alimentase de todo lo que tuviese a mano y se mantuviese a salvo de los zombis.
− Las primeras células individuales imitan el diseño de las burbujas químicas y las reacciones en su interior comenzaran a formar las partes diferenciadas de la célula que hoy día conocemos; después surgen, por diferentes caminos, las pluricelulares, y al fin los primeros organismos antecesores de cuanto hay hoy día. 
El origen de la vida fue a oscuras en el fondo del mar; eso pensamos. Y el quid de la cuestión es que cualquier cosa que llamemos viva ha de llevar en su interior algo que guarde memoria de sí mismo. ¿Me sigues? Comenzamos con burbujas de un caldo especial y ya tenemos células con mecanismo de memoria; las células se unen y aparecen organismos de todo tipo. Y cuanto mas complejo es el organismo mayor y mejor ha de ser el mecanismo de memoria.
−Quieres decir que eso empujó a la aparición del ADN.
−Eso es; RNA y DNA aparecen en las células (no son mas que proteínas inmensas) para guardar memoria del organismo. Al reproducirse el organismo pasa una copia de su memoria a los descendientes; y todo nuevo avance biológico que consigan estos nuevos organismos se reflejara en su memoria interna. Pero, pero, no todo es de color de rosa.

− ¡Vaya por Dios!  ¿No irás a decirnos que algo salió mal en tu marmitaco primordial?
−Mal no; es como salieron las cosas. Algunas células, en su afán de supervivencia, reprodujeron a su nivel biológico el comportamiento priónico. Reproducirse infectando a cualquier otra célula que tengan a su alcance.
−Mas zombis.
−Zombis celulares; recordar este término cuando volvamos a hablar del cáncer y porqué es tan difícil curarlo.
−A ver si lo entiendo. Unas células infectan a otras y otras a otras y no hay quien lo pare; hasta que muere el afectado.
−Mas o menos. No ven lo que hacen. Son seres vivos que actúan según su naturaleza. Virus, bacterias, hongos, y todo tipo de seres que llamamos parásitos siguen su propia evolución y crean la vida en este planeta. El 98% de la vida en este mundo, de la materia viva en este planeta azul, lo forman esos seres vivos. Viven a oscuras desde el principio de los tiempos. Solo cuando una serie de organismos, ya muy complejos, comenzaron a vivir cerca o en la superficie del mar, captando la luz solar, fue cuando aparecieron los ojos. 
Muchas especies tienen los ojos más grandes que el cerebro; tan importante fue para ellas ese hallazgo y su desarrollo. Pero el ojo, el tuyo, el de una rana, o el de una paloma, ven lo que ven y alcanzan lo que alcanzan; de poco te servirá que razones mejor que Tomás de Aquino si no ves más ni mejor que él. Por eso necesitamos instrumentos cada vez más potentes y complejos si queremos avanzar en la comprensión de las cosas. ¿Estás de acuerdo conmigo o me tengo que retractar como Galileo por usar un telescopio?


−Vale, eso te lo concedo. ¿Pero cual es el mayor misterio al que te has enfrentado? Lo que te reconcome.
−De donde surgen y como desaparecen las partículas que componen el universo. Ahora están, ahora no. Decimos que es cuestión de tiempo. Una partícula dura X porción de tiempo y tiene Y cantidad de energía, nos decimos; pero la verdad es que no sabemos que es lo que son. Para ellas no parece existir el tiempo ni el espacio tal y como los comprendemos.
Es algo que hay ahí, delante de nosotros, y no somos capaces de comprender y aprovechar ese conocimiento para nuestro propio beneficio. Solo vemos que aparecen y desaparecen. Es algo que compone lo que llamamos átomos, como los denominaban los antiguos griegos, pero nuestra comprensión de la Naturaleza, como decía Aristóteles, no es mucho mejor que la suya.
− ¿Qué es eso de las cuerdas y que dice la última teoría científica? Soy un experto en nudos y maromas pero eso de las supercuerdas me suena a chino mandarín.
−Una manera nueva de ver las cosas; marino sin fin. En vez de figurarte una partícula, un puntito en una hoja de papel, ves un grupo de líneas, de cuerdas, que se entrelazan para formar ese punto final que sería como un cabo cortado; pasas de imaginarlo en una dimensión a verlo en dos. Según vibren estas cuerdas observas una partícula diferente como resultado. Para comprender las relaciones entre las partículas dibujamos gráficos con cuadrados y polígonos en vez de llenar cientos de hojas con fórmulas matemáticas.
− ¿Y que diferencia hay con el universo de Newton que nos enseñaron en la escuela?
−Alguna. Además del tiempo y las tres dimensiones espaciales (alto, ancho, profundo) tenemos otras seis dimensiones no observables por su infinitud, y una dimensión ulterior, que lo engloba todo en forma de mallas, de membranas (ya estamos otra vez con las membranas) de la que solo pueden escapar las partículas que producen la gravedad. O eso pensamos.
−Bueno, y en resumidas cuentas, ¿en qué cambia esa teoría nuestra visión del cosmos?
−Si tuviéramos los instrumentos adecuados podríamos ver el universo como algo casi orgánico; es lo que supongo ahora mismo. Imaginar el Big Bang como una ínfima semilla de la cual surge un largo tallo oscuro, aparece la luz y las primeras estrellas; entonces el tallo primigenio se divide en numerosos tallos, muchos tallos, y aparecen las primeras flores, las primeras galaxias; sigue y sigue creciendo en todas las direcciones la planta con mas tallos y mas flores, hasta las galaxias actuales. 
Veríamos el universo como algo casi vivo; un inmenso matorral plagado de preciosas flores. La materia oscura formaría los tallos y hojas del matorral y la energía oscura sería el campo donde el matorral crece. Digo vivo no en el sentido que le damos a la vida actualmente; que distinguimos lo animado de lo inanimado.

− ¿Pero que es lo que le hace crecer al arbusto?
−Una energía desconocida por el momento. Una especie de electricidad de algún tipo que lo mueve todo. Sea algo tan pequeño como una flor o tan grande como una galaxia. Nosotros vemos la luz que producen las estrellas o una bombilla pero no vemos la energía oscura ni la electricidad que viene por el cable. Somos seres luminosos pero no sabemos de donde procede la luz que nos crea a nosotros en todos los aspectos y a todas las cosas que tenemos delante.
−Lo de criaturas luminosas no lo dirás por nosotros, ¡somos más opacos! Si me hablaras de los peces abisales y otras criaturas marinas lo entendería. Pero en esto el experto será Sebastián; el marino prodigioso.
−Experto no soy pero algo se de esas criaturas que viven en los fondos oceánicos; soportando presiones increíbles, incluso a temperaturas de cero centígrados, peces, medusas, criaturas de todo tipo, gusanos, crustáceos; criaturas de todo tipo y tamaño que producen su propia luz para moverse por las profundidades de los lechos marinos. ¿Cómo lo consiguen? para mí es un misterio
−También existen las luciérnagas, y no son criaturas marinas pero producen su propia luz. Seguramente también habrá en estos pinares como las que encontramos en días pasados.
−Se conocen cada vez más especies que producen bioluminiscencia. Es un proceso químico que produce luz; según ciertos factores ya conocidos. En cada especie la proteína que sirve de combustible produce una luz de un color u otro. Química de los seres vivos. 
Pero yo os hablaba del bioelectromagnetismo; los campos magnéticos y las corrientes eléctricas que producen los seres vivos. Ya hace siglos que se conocía el Galvanismo, ¡el experimento de la rana muerta a la que se aplica una corriente eléctrica y mueve las patitas! Pero ahora se sabe un poco más. Confío que algún día se podrá fotografiar con cámaras especiales…
− ¿La que te saca el aura? ¿Cómo es? Ya se: la cámara Kirlian.
−Bueno, esa cámara fue el primer paso. Fotografía el efecto corona; campos eléctricos muy potentes que se aplican a cualquier cosa y después se hace la foto. Se puede obtener el efecto Kirlian lo mismo de una flor que de una moneda que lleves en el bolsillo; permite ver la conductividad de una cosa, sea animada como un pájaro o inanimada como una piedra. Pero lo que sale en la foto no es tu propia energía. El efecto corona es lo que produce los Fuegos de San Telmo que tan bien conocerá el amigo Sebastián.
−Sí, los he visto muchas veces en muchos lugares; ¡aún recuerdo la primera vez allá en el golfo de Vizcaya! Pero no cambiemos de conversación. Sigue con esa electricidad tan rara.
−Se han obtenido resultados espectaculares observando el origen de la vida a partir de la observación de los átomos.  Como las semillas de la vida son tan minúsculas comenzamos su estudio desde las partículas subatómicas. Cualquier componente de la vida que observamos en cualquier sitio se comporta como un semiconductor, un diodo, un transistor; que pueden convertir o transmitir la energía de un modo u otro. El efecto piezoeléctrico: movimiento que se convierte en electricidad y viceversa. Partiendo del orden geométrico que observamos en cualquier cristal (los cristales pueden transmitir o producir electricidad), en cualquier mineral, pasamos a las células (que también producen y transmiten electricidad) y sus componentes, esas espirales que contienen, y llegamos al extraordinario grado de orden estructural que tiene cualquier planta o animal que vemos ahora mismo. Lo cual produce a su vez un alto grado de coherencia y orden en los campos electromagnéticos que producen los seres vivos. 
Algún día se podrán fotografiar con cámaras especiales; semejantes a un radar que pueda captar el campo electromagnético alrededor de una persona. Sucesoras de la Kirlian; será otro paso adelante. Algo que capte la corriente eléctrica y algo para observar un campo magnético en el ser humano. Ahora falta unirlos y ver que apariencia tiene; con una foto o una imagen en el ordenador. 


Mirar, os voy a enseñar una cosa, un ejemplo, ya que nuestros ojos no pueden captar esa energía. Tomad una piña cualquiera del suelo y observarla.
− ¿Qué tiene de interesante? ¿Los piñones?
−Estas ya no tienen piñones. Están muertas. Son cadáveres de una forma de vida que ya cumplió su ciclo vital. Pero si la observáis con cuidado podéis intuir patrones geométricos, formas matemáticas difíciles de expresar; pero que están ahí.
− ¿Cómo las espirales de la proporción áurea y cosas de esas?
−Cosas de esas. El número áureo, el pi, algunos mas de ese tipo ya se conocían hace milenios; pero para comprender lo que subyace en una simple piña o en la línea de costa que tiene esta zona de la península ibérica necesitábamos instrumentos ignorados hasta hace pocos años.
− ¿Y cuales son?
−Por ejemplo los fractales. Su descubrimiento abrió paso  a todo un nuevo campo para la geometría, una mejor comprensión de la naturaleza, y nos está permitiendo un avance espectacular en campos como la cibernética (¡sí, esa cosa de los robots y la inteligencia artificial!) los nuevos materiales para la construcción de cualquier cosa, como los teléfonos que lleváis en el bolsillo, y muchas mas cosas ¿Y qué nos encontramos tras tanto experimento científico? Pues un universo que ya algunos se atreven a denominar como “sensible”.
− ¡Anda ya! Sensible un pedrusco; ¿y también lo será una estrella gigante?
−Dependerá de la electricidad que produzca o transmita. Mirar, no importa si es una flor, un continente, o un grupo de galaxias en el espacio profundo; ahora somos capaces de reproducir formas extremadamente aproximadas en un ordenador con unos cuantos cálculos numéricos. Tal vez un día no muy lejano podamos representar el universo por completo; somos nosotros los que miramos las cosas, o tal vez exista algo que consigue nuestro observar. Y solo ha sido otro pasito más en el conocimiento humano; hasta hace pocos años nadie había imaginado jamás que existieran los fractales. Cuanta más y mejor información tenemos mejor imagen y mejores ideas podemos tener para vivir de la mejor manera posible.
−Yo he visto dibujos y composiciones de fractales realmente bonitos. Incluso hay ropa de marca famosa decorada con ellos.
−Pues imagina que cualquier día de estos aparece alguien con las fórmulas o los conceptos matemáticos necesarios para representar el bioelectromagnetismo en nuestras pantallas de ordenador. Y ya nos os digo nada lo que pasaría con la energía oscura. No podemos dibujar el universo porque no tenemos las matemáticas apropiadas y lo miramos como antes mirabais vosotros la piña. Algo muerto.
−Bueno, bueno, Glenn, todo esto, como dice Ñito ¿a dónde nos lleva? ¿Para tener mejores ordenadores con los cuales hacer mejores fotos del universo y bonitos dibujos? Pero que no deja de ser algo sin orden ni concierto.
−Tal vez no sirvan para otra cosa; tal y como se está poniendo el mundo.  Ya no hay dinero para ir al espacio. Pero podrían producir, es un ejemplo, mejores paneles solares, de mayor rendimiento, y que permitieran a casas como esa a la que estamos llegando proveerse de toda la electricidad necesaria sin necesidad alguna de conectarse a una red para obtenerla. En todo caso para venderla.
−Pues yo sigo sin ver tu universo sensible; perdona por lo de la ballena.
−Trata de imaginar el universo como una burbuja, del tamaño que quieras. Dentro de ella miles de millones de burbujitas, cada una correspondiendo a una galaxia; cada galaxia contiene miles de millones de burbujas a su vez, correspondiendo cada una a una estrella del tipo que sea; ¿me sigues?


−Te entiendo; miras eso desde fuera y te dices: ¿qué puede salir de aquí?
−Una de las cosas que he descubierto haciendo el Camino de Santiago es la importancia de cambiar nuestra visión interior de las cosas; ideas y conceptos que me rondaban por la cabeza cuando estaba en el espacio van tomando forma aunque solo sea en sueños. ¿Qué puede salir de esto? Pues en estos momentos y aquí mismo unos seres orgánicos que se hacen preguntas y alguno incluso busca las respuestas.
−Yo sigo soñando con un océano universal que contiene tanto esas mallas y membranas minúsculas, allá en las profundidades, como todo tipo de cosas más y más grandes y complejas según voy hacia la luz; y no paro de sentir una formidable aprensión que me impulsa a salir a la superficie. Poco a poco voy sintiendo las fuerzas y las palabras para poder expresarlo. 
Pienso en el universo y lo que veo es como cuando contemplas un charco que va congelándose y aparecen esas ramificaciones en el agua calma. Ahora observo esas ramificaciones por todas partes; en los rayos de una tormenta, en las vetas de la mesa de mármol donde estábamos desayunando; ¡uf! En multitud de cosas. Y no se cual es la razón.
−Pues ojalá la encuentres pues todo eso que comentas se puede representar con fractales. Yo he visto fotos del universo que apenas se pueden distinguir de otras tomadas en cualquier cerebro de cualquier animal; incluso el nuestro. Como si todo siguiera una serie de pautas tanto en lo grande como en lo pequeño. 


De un abismo oscuro surge algo lleno de energía que se extiende en todas direcciones; surge la luz, la materia, las estrellas, etc. Pero seguimos pensando en que todo surge por casualidad; que apareciese el universo y que nosotros cinco estemos caminando por esta carretera es todo por casualidad. No hay proyecto ni idea ni nada. Ocurren cosas sin más. No hay que darle importancia. Y a ver si tenemos suerte y nos pueden dar algo de comer en esa casa de vacaciones que tenemos delante.
−Eso; por casualidad pasábamos por aquí y se nos ocurrió entrar a preguntar. A ver si Park y Jan se animan a contar algo que viene muy callada y meditabunda esta parejita.
−Sobre todo hay que buscar una buena sombra pues nos está llegando al planeta una tormenta solar de las buenas y es mejor recogerse. Vamos a cubierto, mis trilobites, o nos exterminan las radiaciones solares.
− ¡Lo que es tener un astronauta en el equipo! Entremos en la casa. A ver qué nos dicen.

 El tono de este capítulo difiere del anterior y así será de cambiante el relato de capítulo en capítulo pues cada personaje tiene su particularidad.

La primera de las fotos es de la playa del Rostro; la carretera por la que transcurre este capítulo. 
La segunda es de una visita que Mark Twain, el genial escritor americano, hizo poco antes de morir al laboratorio donde Nicola Tesla realizaba sus experimentos. No quiso irse al otro lado sin conocer los descubrimientos del genio de la electricidad.
La tercera es una foto de una galaxia en la que se puede distinguir su precioso halo. En realidad la burbuja es mucho mas grande y engloba toda la galaxia.
La primera de las imágenes figura el modo y manera que la materia oscura actúa sobre las galaxias y modela el universo.
El segundo foto montaje recrea una explosión subatómica y la aparición de partículas elementales. También el tercer foto montaje está realizado con programas de dibujo fractal.
Sobre el tema de los mecanismos de memoria de los seres vivos que comentaba Glenn son muy interesantes los recientes descubrimientos: http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2012/09/07/cientificos-escrutan-nuevo-mapa-genomico-avanzar-genes-implicados-cancer/680899.html
Noticias del espacio: la nave Voyager 1 está a punto de salir de la burbuja solar hacia el espacio interestelar: http://www.20minutos.es/noticia/1582874/0/nave-voyager/infinito/aniversario-lanzamiento/  
Descubierta una inmensa burbuja de gas rodeando nuestra galaxia: http://www.space.com/17734-milky-way-galaxy-giant-gas-halo.html
Y una nueva noticia sobre la existencia de la energía oscura y la dificultad de ser captada o representada: energia oscura
También hay opiniones diferentes sobre el tiempo, el espacio, y el espacio-tiempo. Puede que no sean mas que ideas que nosotros mismos nos creemos: http://astrocosmos2002.blogspot.com.es/2011/06/el-universo-atemporal.html  

 Y ya ha comenzado a funcionar la Cámara de la Energía Oscura, en el Observatorio Víctor Blanco, de Chile. Cada foto tiene un tamaño de 570 megapíxeles y necesitan un superordenador para procesarla, pero pronto comenzaremos a ver sus impactantes imágenes del universo.


http://www.noao.edu/image_gallery/


En este enlace encontraréis una novedosa teoría que trata de explicar cómo se pasó de los organismos unicelulares a los pluricelulares y la gran diversidad de formas que presenta la vida hoy día. Es muy interesante: 
http://www.astrobio.net/pressrelease/5084/a-new-theory-of-early-animal-evolution

Espero, como siempre, vuestras opiniones.