lunes, 19 de marzo de 2012

Fin de semana en Compostela. Final.

El domingo por la mañana mientras los demás asistentes a la asamblea de asociaciones marchaban para sus casas nosotros esperamos a que dejara de llover para seguir disfrutando de Compostela.

Paseamos por nuestras calles preferidas y catamos algunos vinos gallegos que nos dieron una agradable sorpresa.
Comimos en el estupendo y diminuto restaurante O curro da parra, muy cerca de Casa Manuel, que habíamos descubierto el día anterior y esperamos a que pasara el chaparrón para ir a visitar al Apóstol.

Entramos en la catedral por la puerta norte y nos unimos a grupo de peregrinos portugueses para subir a dar el abrazo al Apóstol.

Aún nos quedaba tarde por delante y aprovechamos para hacer algo muy interesante: ¡buscar una sirena en Compostela!

Encontramos un hombre luchando a brazo partido con un monstruo marino.

Encontramos una serpiente marina enroscada a los pies de La Fe en la plaza de la Quintana.

También al Craquen de los piratas del Caribe. Pero ¿dónde está la sirena de Compostela?
Un misterio por descubrir.

Fin de semana en Compostela. Continuación.

La mañana del sábado amaneció lloviendo a cantaros y nos escusamos de subir a la Ciudad de la Cultura, donde ya hemos estado muchas veces, para asistir a la Asamblea de la Federación de las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de España.

Antes de comenzar la asamblea se hizo entrega de la medalla de honor de la Federación a la secretaria general de turismo de la Xunta de Galicia, Carmen Pardo.
http://www.santiagoteespera.com/ste/ecg/federacion-asociaciones-amigos-camino-entrego-xunta-su-medalla-honor/idEdicion-2012-03-18/idNoticia-737065/

Nosotros decidimos quedarnos en la ciudad y Aurora me acompañó hasta la librería Encontros donde encontré un interesante libro sobre la Famila Fonseca y su importancia en el devenir de esta ciudad.

Aprovechamos para descubrir sitios nuevos en Compostela donde tomar un vino o comer estupendamente.


Por la noche nos reunimos nuevamente con los peregrinos para una cena de gala en el Parador Nacional de los Reyes Católicos. Se hizo entrega de recuerdos a los presidentes de las seis asociaciones pioneras que crearon la Federación en el Congreso celebrado en Jaca en 1987.

Después nos esperaba una lluviosa y divertida noche compostelana.

Un fin de semana en Santiago de Compostela

Aprovechando unos descansos acumulados pude ir este fin de semana pasado a Santiago de Compostela; en este caso acompañado de Aurora, y como siempre lo pasamos muy bien.
Unas pocas fotos de recuerdo como siempre.


Para leer en el tren compramos un par de libros en el quiosco de la estación.
Aurora compró una biografía de Elizabeth Taylor y yo una novela fantástica de Vonda McIntyre: La luna y el sol. La novela cuenta una historia ambientada en el Palacio de Versalles, los tiempos de Luis XIV, el rey sol, al hilo de la captura en alguna isla tropical de un sireno y una sirena y las intrigas consecuentes en la corte. Reyes, Papas, nobles, etc. Me pareció entretenida.



Al llegar a Santiago y tras dejar las cosas en el hotel salimos a callejear un poco antes de la hora de cenar y, ¿casualidad? vamos a pasar por la Casa de los Fonseca. Que está tras la iglesia de María Salomé y en cada esquina se muestra el escudo de la familia guardado por un sireno y una sirena. ¿? Ya me dio que pensar y seguir leyendo la novela con mas interés. ¿Sirenas en Compostela?

El viernes por la mañana aprovechamos para mirar tiendas y comprar algún recuerdo hasta la hora de comer. Comida típica de taberna gallega. Todo en plan turístico.

Por la tarde nos reunimos con los representantes de las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago para una recepción en la Casa del Concejo de Santiago de Compostela.

Fuimos recibidos por el excelentísimo señor alcalde de Compostela al cual la presidenta de la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de España le hizo entrega de la medalla de oro de la misma. Por parte del señor alcalde, y tras el discurso de rigor, también se hizo entrega de un recuerdo de Compostela a cada Asociación.

Después nos fuimos cada uno por su lado a buscar sus sitios favoritos para chatear y cenar. El sábado era el día de la asamblea y casi nadie quería trasnochar.