lunes, 5 de diciembre de 2011

Ya estoy en Muxía

Bueno, pues ya estoy en Muxía y como hace buen tiempo puedo aprovechar para hacer fotos. Espero que por la tarde no se cierre y empiece a llover.


Ayer tomé de nuevo la mochila y la cámara de fotos y mi esposa me acompañó a tomar el tren para Galicia. Este año he tenido la suerte de poder ir tres veces. Mi idea es recorrer la Costa de la Muerte pasando por el faro del Cabo Turiñan; a ver si la suerte me acompaña.


Al llegar a La Coruña, y aunque estaba lloviendo, no pude por menos que caminar por sus calles e ir a cenar la zona de la plaza de María Pita.


Y esta mañana, nada más llegar a Muxía, me dirigí a la oficina de información y turismo. Aún recuerdo cuando vine hace diez años a solicitar la Muxiana. Es desde este lugar donde puedo acceder a internet y subir las fotos al blog.


Tras dejar mis cosas en el Hostal La Cruz me dirigí al Santuario de la Virgen de la Barca. Las nubes y la lluvia golpean la zona de Camariñas pero aquí en Muxía incluso sale el sol a ratos.



El santuario estaba cerrado pero pude hacer unas cuantas fotos para tenerlas de recuerdo.

Las piedras de la Barca.

 Pude fotografiar el interior del Santuario de la Virgen de la Barca a través de las rejas pero no quedó muy bien la foto.


Y una vista general del Santuario de la Virgen de la Barca.

De vuelta a Muxía hasta la Praza do Coído me entretuve haciendo algunas fotos en el Secadoiro de congro da Pedriña.


Después tocaba tomar algún chato por los sitios mas conocidos y comer algo antes de irse a dormir la siesta.

Por la tarde subí hasta el pabellón de deportes, donde recuerdo haber dormido, hace años, en una colchoneta tirado allá al fondo, al lado de la portería de balonmano. Cuando escucho quejas infundadas sobre los albergues actuales no tengo por menos que sonreír. Claro, van pasando los años y la gente va pidiendo más y más.

La puesta de sol traería momentos prácticamente mágicos.

Después fui a conocer el estupendo y enorme albergue de Muxía, que no conocía. Su amable hospitalero me mostró las instalaciones y charlamos un rato sobre las cosas del Camino. Además me dio un plano de la zona con indicaciones bien claras que me vendría muy bien al día siguiente para la ruta que quería hacer.

Se puso a llover copiosamente y gracias a un paraguas que me regaló el hospitalero pude buscar un buen sitio para cenar y leer un poco. No hacía lo que se dice frío pero con tanta lluvia me preguntaba cómo podría ir al día siguiente hasta el Cabo Touriñán con aguaceros semejantes.
Estas son fotos hechas con una pequeña cámara Samsumg ST60, cuando tenga disponibles las que realicé con la cámara grande ya las subiré al blog.
Solo me queda compartir con vosotros una preciosa canción que me acompañó durante la visita al Santuario; ya está cerca la Navidad. Noel que decimos en mi tierra.