lunes, 25 de julio de 2011

Sol a Santiago

Llegáis recorriendo los antiguos caminos de España
Estáis ahítos de trampas y engaños
Buscando algo nuevo que hacer
y ser hombres nuevos.
Llevar los niños y abuelos al parque
Llevar flores en vuestras manos
y la luz en vuestros corazones
Vuestras gotas de sudor son nuestras lágrimas de esperanza.
Si no brilla la luminaria inmensa
sed como luciérnagas humanas
Alumbrando los hogares, las calles, plazas, los campos y montañas.
Sed vosotros el Sol nuestro día de Santiago
y, mirando al lago,
despreciar los duendes perversos
que persisten con sus maldades y escondidos en oquedades.
Caminar, caminar, caminar,
No hacer caso al derrotismo
y seguir gritando vuestro descontento al viento
que algo bueno surgirá.