viernes, 15 de julio de 2011

Peregrinos somos, la vida es el Camino.

La vida como ave rapaz, monstruo exterminador, alien predador que no deja nada tras de sí. La vida como ignorancia supina, sin ver, ni oir, ni decir, lo que todos sabemos o como medio de conocernoos a nosotros mismos, y compartir todo lo que somos y tenemos. Que no es poco.
Seguir como predadores del mundo que nos acoge y de nuestros semejantes o como seres que se ayudan diariamente y se empujan hasta ser mucho mejores de lo que pudieron soñar antes de nacer. Chispas divinas a este mundo regaladas haciendo de este planeta un vergel o un erial.
Nosotros elegimos: egoismo e ignorancia, maldad, crueldad, guerras, destrucción con armas de destrucción masiva, o hacer de este mundo un pequeño paraíso en un rincón del cosmos.
A tiempo estamos y la elección es clara.
Pero, por favor, por amor de Dios, no hagamos líneas en el suelo, no nos separemos y enfrentemos, no hagamos más exclusiones, no más gente a los fuegos del infierno ajeno.
El que quiera seguir un Camino que lo haga a sabiendas, sea el suyo personal por su propio y ambicioso Crecimiento de lo que sea; y el que quiera compartir de lo suyo, tenga lo que tenga, venga de donde venga y sea como sea tampoco excluya de manera alguna a quien es su prójimo.
El universo es muy grande y hay más  rincón holgado para todos, sea cual sea su ruta y decisión propia.
Tome cada uno su macuto y su cayado: el que quiera conocerse a si mismo y al Dios verdadero, que no está tan oculto, haga su trazado, dar de comer al hambriento, acoger al peregrino... Si TODOS lo sabemos. El que quiera conocer las estrellas, poseer sus infinitas riquezas y misterios,  y el hasta donde puede alcanzar con Su Impulso en ser personal que lo haga y nos cuente en hermosos relatos sus batallas. Dios da para todos. Parecemos bobos y estoy por creermelo.
Seamos lo que somos y ya sabemos;  parte de algo que va infinitamente más allá de lo que alcanzamos, vivimos, soñamos. Y siempre ignoraremos.
Y que nunca hagamos desgraciado a nuestro prójimo, vecino, hermano, por acción o por omisión. Que todos somos falibles y fallamos.
http://www.microsiervos.com/archivo/leyendas-urbanas/john-3-16.html