viernes, 30 de diciembre de 2011

Muere una estrella. Camino de las luciernagas

-           ¿Qué te ocurre, Marc? ¿Te noto siniestro? ¿Por qué te has sentado si nos queda tan poco para terminar?
-      Algo grave me ocurre. Es como algo oscuro me hubiese entrado en el vientre y me siento helado. No puedo evitar que me castañeteen los dientes y me tiemble el cuerpo entero.
-  ¿No será que te ha sentado mal algo que has comido?
-    Todos probamos el mismo menú. Es algo que nos está llegando pero ninguno parece que lo percibáis. Dile a Laiba que no siga andando y venga conmigo. Me duele el vientre.
-      Tranquilo, Marc, que ahí vienen los demás. Laiba está haciendo fotos de Muxía. Se ve toda la ría unos pasos más adelante.

Un par de minutos más tarde seis peregrinos rodean a su compañero sentado en el suelo y recostado sobre el tronco de un árbol partido.

-   Esteve, ¿Tú sabes algo de medicina? ¿Qué hacemos?
-     Tranquilo, Simón, si hace falta le bajamos a cuestas hasta la carretera y llamamos a un taxi, ambulancia, o lo que sea. ¿Cómo te sientes, Marc? ¿Qué ves?
-    Me veo recostado junto al tronco de un viejo olivo solitario en lo alto de una montaña y me estoy muriendo.
-     ¡Despierta, Marc! Le grita Carl dándole un golpe con la palma de la mano en el pecho
-    ¡Pero no le golpees! No ves que está enfermo, ¿a qué te doy yo a ti?
-         Tranquila, Nastia; ha hecho bien. Ya se me va. He visto cientos de pájaros negros saliendo de mi pecho dirigiéndose al pueblo llevándose consigo el frío y el pesar. ¿qué tendrás en las manos?
-           Pues arriba franchute, sigamos caminando. Demasiado vino en la comida, eso es lo que te ha pasado
-             Gracias, Laiba, por animarme pero presiento que algo grave está a punto de suceder. Será mejor que lleguemos cuanto antes al albergue. ¿Qué tal vas de tu cojera, Carl?
-               Es muy fastidioso. Esta mañana al levantarme pisé en falso con el pie derecho y ahora parece que mi talón sea de gelatina. Me duele toda la pierna y ya no sé cómo pisar ni caminar.
-           Tranquilo; en una farmacia compraremos una talonera de gel y con un buen masaje del amigo Simón seguro que podrás continuar algún día más con nosotros.
-              Ya me ha tenido que dar dos en lo que va de jornada. Gracias, Simón. Preferiría tener una pata de palo que caminar así.
-           No te preocupes; necesitas más descanso que los demás y cambiar de calzado cuanto antes. Esas botas que llevas están bien para subir a los Alpes no para hacer el Camino.
-          Después de tan buena comida una larga siesta nos vendrá a todos bien. Me gusta mucho el sombrero que Nicasia compró en Santiago.
-         Yo creo que miras como cimbrea su cintura
-        También; pero me intriga la inscripción de la cinta que le añadió.
-             Un peregrino se la dio al despedirnos, tenía que tomar el tren de vuelta a casa al día siguiente. Un tren llamado Arco. Y nos dijo que recitar esta frase era como lanzar una flecha al infinito.
-      ¿Y qué dice? No he podido leerla.
-    We will be concious of our sanctity. Es el principio de un poema.
-    Ojala se cumpla. Es una pena ver este paisaje tan bonito con las playas y el pueblo marinero, esta costa maravillosa, que yo ande cojo y revenido y Marc haya enfermado súbitamente. Llegamos como espectros terribles.
-           Agárrate al viejo Simón y antes de lo que piensas estarás descansando y sonriendo.

 Este es el principio del cuento Muere una estrella, último publicado en Camino de las luciérnagas. Confío que os guste y entretenga.
Feliz año nuevo a todos. Y gracias por vuestra atención al blog y a mi persona.

jueves, 29 de diciembre de 2011

La isla de San Barandan


La isla de San Barandán
Que tan oculta está
Los millones de mundos
Que pronto se verán
Las mismas personas
Que vienen a jugar
En el viejo Camino
Se volverán a encontrar.
La luz y las estrellas
Caminos en el mar
Gente que se olvida
Y nace al recordar.
Solo siendo como un niño
Volverás
Solo siendo madre
Lo comprenderás.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Siempre habrá Navidad

Dos grandes luminarias
Tres medianas
Y cuatro pequeñas
Reflejan la luz que te llega de ese sol
Ni un millón de estrellas
Podrían transmitir
La luz que te llega de Dios.
Roja es la luz de tu luciérnaga
Azul la del que siempre te acogió
Blanca y pura
Es la luz a la que aspiras
Para liberarte de esta condición.
Siempre eres tú
Siempre soy Yo
Es un juego terrible y divino
Y caminas como un caracol.
Su luz dorada llenó tus ojos
Brillaban las letras
Cantaban las almas
Quedaste a sus pies postrado de hinojos.


martes, 20 de diciembre de 2011

Feliz Navidad, peregrinos que por el mundo andais.

La felicitación de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago para todos los seres humanos.
Y ésta es mi felicitación personal.

Andar el Camino en estos días es duro y dificíl, pero tiene sus recompensas para el que va a peregrinar.

Una flor en la nieve
Y la mirada se alarga
Un camino entre estrellas
Y una luz que no se apaga.
La pisada de un hombre
En el cieno que le amarga
Y el corazón que se cansa
Le fallan las piernas
Se le rompe el alma.
La puerta estrecha colma
El ansia del prisionero.
Atrás deja las estrellas,
Los viejos, las marcas del camino,
Sus vanos intentos.
El color de una flor,
La claridad de una vela,
La oscuridad total.
Esperanza siempre al caminar.
(La puerta se entreabre)
El Camino, la verdad,
La Luz.
Llamar, entrar,
Y la Libertad.
La estrella que guía El Camino,
Eres TÚ.
 Feliz Navidad para todos.

Hospitaleros Voluntarios, boletín de diciembre del 2011












BOLETÍN INFORMATIVO. Nº 54

DICIEMBRE 2011



            Como viene siendo habitual, el boletín de diciembre está dedicado casi en su totalidad al Encuentro anual de Hospitaleros Voluntarios.
            Este año no será distinto pero quiero comenzar este 54 como comenzó el 53, con el mismo título: Una distinción… bueno, dos.  Hay ocasiones en que el boletín empieza con noticias luctuosas sobre alguno de nuestros amigos hospitaleros; hoy, como en octubre, se inicia con alegres nuevas que han de llenarnos de orgullo pero sobre todo del convencimiento de que hacemos las cosas bien y somos referentes en la Hospitalidad (con mayúscula) Pero que no se nos suba a la cabeza, seguro que hay más de una cuestión mejorable.


Una distinción… bueno, dos.
            En el Encuentro anual de Hospitaleros nos llevamos la gratísima sorpresa de que habían distinguido a Hospitaleros Voluntarios con la Insignia de Plata de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Sevilla. Su presidente, Juan Ramos, nos hizo entrega de esta Insignia y su diploma durante la presentación del Encuentro en presencia de Ángeles Fernández –Lita- presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago y algunas autoridades locales de Pilas.
            La otra distinción fue una sorpresa para algunos amigos hospitaleros que, recién llegados de Pilas, se acercaron desde León al Monasterio de Samos. Allí descubrieron que se había colocado una placa con nuestro muñequito y la leyenda “Samos a los Hospitaleros voluntarios”. Alguna noticia teníamos sobre la idea de hacer un homenaje a los hospitaleros pero no que se había llevado a término. Luis Gutiérrez Perrino y Félix Otero del Blanco, se encontraron con la grata sorpresa de que ya se había materializado la intención de hacer algo que recordara a los hospitaleros.
            Gracias es palabra manida pero es la más conveniente para declarar, sencillamente, la alegría con que recibimos estas distinciones que premian 21 años de trabajo sin otra pretensión que ayudar a los peregrinos. Desde la humildad que siempre hemos querido dar a nuestro trabajo: GRACIAS.





            En Pilas los grupos de trabajo hicieron un resumen de sus “deliberaciones”; en el grupo de los sextantes la redacción de sus conclusiones tuvo tal calidad, yo diría poética, que se nos ocurrió que bien podía formar parte del Boletín de Hospitaleros.
            No es el total de lo que nos facilitaron pero sí la parte más bonita y descriptiva; gracias Marinella.

Si es fácil definir lo que no somos, más difícil es poner en común “quiénes somos”. Y si bien, el mapa está claro y las rutas llegan todas a Santiago, no siempre dominamos los vientos que empujan nuestras velas en un mar que cambia cada día.
La crisis económica, las leyes que nos vinculan, las evidencias científicas, las comunicaciones que cambian  de estilo y modalidades justo en el momento en que comenzamos a dominarlas. ¡No hay calma en estos mares! Los hospitaleros sextantes confiamos en los vientos que nos ayudan.
Desde el Este tenemos el GRATUITO: es un viento que viene de espalda, la gratuidad sigue siendo la motivación principal y aunque el grupo reconoce que no son tiempos para acumular capitales económicos, reafirma su voluntad de meter en el banco un capital relacional que no sufre desvalorización.
Desde el Sureste viene el INTEGRAL: es un viento tibio que nos ayuda a compartir, cuidar un albergue que, aunque es nuestro por 15 días, no tiene que ser a nuestra imagen y semejanza, es una cosa preciosa que la comunidad y el Camino nos concede habitar y sentirlo nuestra casa. El sentido de responsabilidad hacia él nos lleva a querer cuidarlo poniendo normas y leyes, tal vez  de las mismas que estamos huyendo. El viento INTEGRAL es el que nos enseña a acercar nuestras exigencias y necesidades de 15 días con tradiciones,  acuerdos más o menos escritos, equilibrios que se han construido en años de Camino.
Desde el Norte viene un viento frío y antipático, es el DISCRIMINADOR. Los sextantes unidos, también con un poquito de temor a lo que puede llevar protegerse y huir de este viento, aceptan en potenciar su acogida y alargarla a todo tipo de peregrinos y a todo tipo de hospitaleros con quienes podamos encontrarnos a compartir. Nos comprometemos a valorar las cualidades de cada quien y responder a las expectativas de los que están a nuestro lado.
Desde el Oeste viene el viento de Compostela, es el viento de REFLEXION y nos recuerda que somos libres y testimonios de libertad. Todos los sextantes sienten gratitud por este viento amigo, que nos da la bienvenida, escucha nuestros lamentos, no nos juzga, acepta nuestra esperanza y confía en que sabremos encontrar la ruta.
Desde el Noroeste sopla el CRECIMIENTO. Parece el viento más querido por los sextantes, es el que los hace sentir seguros en los mares. Lleva varias corrientes y entre ellas la formación en aspectos de salud; parece que los chinches y los ataque al corazón aterrorizan a los sextantes. También tenemos la orientación específica hacia los aspectos contingentes, a los específicos  de los albergues. Y la corriente de crecimiento que nos puede traer escribir y divulgar el testimonio  de las experiencias vividas.
Y por fin, desde el Sur, sopla un viento fuerte, es la VINCULACION. Es un viento que nos trae a veces un poco de discordancia  entre las motivaciones que nos empujan y lo que decidimos hacer cuando el tiempo pasa. El grito de la vinculación tiene dos voces: una sale fuerte de nuestros amigos que están más comprometidos, tal vez son mejores marineros pero la llamada  es para cada uno de nosotros. Y nosotros contestamos como siempre nos han enseñado a hacerlo: “-dime lo que hay que hacer”  y ellos… “-dime lo que sabes o lo que quieres hacer”,  “-pero, vosotros sois de la organización”, y ellos…  “-nosotros  somos como vosotros”...
…¿Cómo puedo usar mi propio sextante para mantener la ruta hacia Compostela sin perder el norte?  





 “Otro Camino, mismo destino. Sin perder el norte”
            En 2011 teníamos que hacer algo totalmente diferente en todos los sentidos, tomar otra dirección después de la macro reunión de Santiago de Compostela. Así surgió la idea de encontrarnos en el Sur, al inicio de otro Camino, con el mismo destino, y sin perder el norte.  Pilas, localidad sevillana, de antigua y profunda tradición peregrina y hospitalaria. Su Hermandad del Rocío, es la segunda más antigua que, desde hace cientos de años, peregrina a la aldea de Almonte, al Rocío, para ofrecer su devoción mariana a la Reina de las Marismas. La popular Hermandad de Belén, tiene como tercer titular a Santiago Apóstol, y en la puerta de su ermita, un azulejo indica la dirección y la distancia que resta a Compostela.
            Los 150 hospitaleros que nos dimos cita en Pilas los días 3, 4, 5 y 6 de diciembre, en un encuentro festivo, repasamos el trabajo realizado y valoramos sin perder el norte, qué somos y qué queremos seguir siendo.
            En la tarde del sábado fueron llegando a Lantana, los participantes; alojamiento, reparto de carpetas y obsequios, cena y bienvenida por parte de las autoridades locales, el Hermano Mayor de la hermandad de Belén, el presidente de la Asociación de Sevilla y la presidenta de la Federación Española de Amigos del Camino de Santiago. A continuación y de la mano de nuestro “maestro” de ceremonias, una pequeña representación del Festival de luz y sonido de Grañón, La Balada Ingenua de García Lorca, y la presentación colectiva de todos los asistentes.
            Buen tiempo, inmejorable. Así que salimos a visitar Sevilla. Y el Rocío con una ofrenda de flores y una torpe pero ilusionada Salve a la Virgen.  Y Doñana. Y asistimos a una emocionantísima Misa rociera en la ermita de la Virgen de Belén que nos llenó de calor.  Dos sesiones de trabajo por grupos y un plenario donde charlar, escuchar y ser escuchados. Y como en otros años,  el trabajo duro de algunos de nuestros compañeros hospitaleros para que los demás disfrutemos del Encuentro: actores, presentadores, cantantes de última hora, críticos literarios, cuentachistes, cante y arte andaluz con genio a raudales. Cocineros y pinches que también son frailes. Decoradores de espacios para cenas y bailes. Queimadas, disc-jockey para pachangueros. Sevillanas, a quén le importa y Aserejé. Componedoras de carpetas de finísima factura y bajo coste.  Hospitaleros de 20 y 30 años y hospitaleros con más de 75 y una “manta” rellena de cariño para que dé calor. Y Manuel Oliva que se empeñó en que en el Sur era posible y lo demostró.

Las fotos son de la salida de Compostela hacia Finisterre y de Muxía.